De la Vega zanja la polémica con Ordóñez y asegura que las rentas de los jubilados «están garantizadas»
e.g. | madrid
La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, minimizó ayer viernes las discrepancias surgidas entre miembros del Gobierno y el Banco de España sobre el futuro de las pensiones. A su juicio, se trata de algo normal dentro de un sistema democrático y lo importante es tener claro que el Ejecutivo «no va a dar un paso atrás en la protección social» y que las rentas de los jubilados «están garantizadas». Además aseguró que el Gabinete de Rodríguez Zapatero se encuentra «comodísimo» con el actual gobernador.
Las declaraciones de Fernández de la Vega tuvieron lugar en la rueda de prensa posterior al habitual consejo de ministros y 24 horas más tarde de que el titular de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, arremetiera contra la opinión del gobernador de la entidad emisora, Miguel Ángel Fernández Ordoñez, quien el miércoles en el Congreso de los Diputados advirtió de que el superávit de la Seguridad Social corría peligro, a la vez que dio algunos consejos para garantizar el futuro del sistema público de protección social. Entre ellos incluyó el retrasar la edad ordinaria de jubilación, fijada a los 65 años.
CC.OO. y UGT se sumaron a las críticas de Corbacho. Incluso, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, pidió al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que amonestara a Fernández Ordoñez por la intranquilidad creada a los 8,5 millones de pensionistas.