Ocaña explica que la deuda se debe al esfuerzo fiscal para aumentar la liquidez de familias y empresas
La caída de ingresos sitúa el déficit del Estado en 6.553 millones
Los cobros por los principales impuestos, IRPF e IVA, cayeron un 11,7% y un 33,6%
madrid
Al Estado ya no le cuadran las cuentas y sus grandes números siguen teñidos de rojo. La administración registró hasta el mes de abril un déficit de 6.553 millones de euros en términos de contabilidad nacional, equivalente al 0,60% del Producto Interior Bruto (PIB), frente al superávit de 9.123 millones acumulado en el mismo período del 2008. Los datos de ejecución presupuestaria adelantados ayer por el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, evidencian un importante bajón en los ingresos fruto de la recesión, que ha hundido la recaudación de los principales impuestos.
La causa del déficit es la prevista: el Estado gastó entre enero y abril más dinero del que cobró. En el primer cuatrimestre, los ingresos no financieros ascendieron a 45.176 millones de euros, un 19,6% menos interanual, y los pagos no financieros se dispararon a 51.729 millones, un 9,9% más que en el mismo período del año pasado.
Ese balance negativo es inferior al contabilizado en marzo, cuando el desfase llegó a 7.586 millones, pero no menos preocupante. Según avanza el año y se ejecuta el presupuesto se afianzan las tendencias en pagos y cobros, la evolución de las cifras está menos influida por fenómenos puntuales y cada vez coincide más con la del conjunto de la economía. Así, el resultado de marzo liquidó la ficción de enero y febrero, cuando el Estado registró superávit mientras la recesión inundaba el sistema y crecía el paro.
Esa paradoja se debió a que en los dos primeros meses los ingresos siempre son escasos, pero el gasto es aún menor, pues la mayoría son pagos pendientes del año anterior. Ahora, las cifras de abril confirman el agujero detectado en marzo, y aquí el secretario de Estado admitió que no hay «brotes verdes» que apunten a su cierre inmediato.
La evolución de la hucha de la administración se observa mejor al medirla en términos de caja, una metodología contable en la que se anotan sólo los ingresos y pagos realizados en el período estudiado. Según ese sistema de cálculo, el déficit acumulado por el Estado entre enero y abril es aún mayor, y alcanza los 8.467 millones de euros.
El año pasado
El bajón es brutal si esa cifra se compara con el superávit de 8.376 millones que el Estado guardaba en el cajón a estas alturas del año pasado.
Ocaña explicó que el déficit se debe al gran esfuerzo fiscal, destinado a aumentar la liquidez de las familias y empresas. La recaudación neta del conjunto de las administraciones ascendió a 64.924 millones de euros, un 12,6% menos que en el 2008.
Los impuestos directos sumaron 33.014 millones, un 4,7% menos. De ellos, el IRPF registró un bajón del 11,7% debido a la caída de las retenciones, por la deducción de 400 euros y por la debilidad del mercado laboral.
Los ingresos por tributos indirectos alcanzaron 25.005 millones, un 27,5% menos que en el 2008.
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Redacción