Obama aprovecha la cumbre nuclear para limar asperezas en el mundo
El presidente de EE.UU. busca acuerdos individuales, como con Ucrania, que renuncia a producir uranio altamente enriquecido y se deshará del mismo antes del 2012
El presidente chino, Hu Jintao, mantuvo un encuentro con su homólogo, Barack Obama.
Tan determinado está Barack Obama de que la cumbre de seguridad nuclear sea un éxito, que todos los asuntos espinosos han quedado fuera de la agenda oficial. Lo que no quiere decir que no vaya a aprovechar la ocasión que más jefes de estado haya traído a Washington para lavar los trapos sucios en privado y ofrecer acuerdos individuales.
En la larga lista de bilaterales que ocupa al presidente de EE.UU. desde el domingo destacaba ayer la reunión con Hu Jintao. El mandatario chino estuvo a punto de no asistir a la cumbre en protesta por la reunión de Obama con el Dalai Lama y la venta de armas a Taiwán, pero una llamada personal de Obama logró desbloquear la situación. Hizo falta también el compromiso de postergar el informe que su gobierno tiene que presentar al Congreso, en el que probablemente tendrá que señalar a China por prácticas de comercio desleales, al mantener su moneda devaluada artificialmente para favorecer sus exportaciones, en perjuicio de la balanza comercial de EE.UU.
Todo eso compensa algo que EE.UU. quiere urgentemente de China: su apoyo a una resolución de la ONU cuyo borrador se negocia en sumo secreto para reforzar sanciones contra Irán. Obama ha dicho que espera verla aprobada esta misma primavera, pero la resistencia china era férrea hasta este lunes.
Irán y Corea del Norte, los países que el mundo considera más peligrosos en materia de armas nucleares, no estaban invitados a la cumbre de dos días en la que participan 47 países, incluyendo España. Sus desafíos a la comunidad internacional son claros: Corea del Norte se salió del Tratado de Proliferación Nuclear (TNP) en 2003, mientras que las aspiraciones nucleares de Irán violan sus compromisos con el tratado.
Un objetivo más ambicioso, que sería la adopción de un tratado para dejar de producir plutonio y uranio altamente enriquecido está en el aire. Se interponen India y Pakistán.
Desde su discurso de Praga del año pasado cinco países han aceptado la oferta de enviar a EE.UU. su plutonio y uranio altamente enriquecido para que este país lo vigile y almacene. Ayer se sumó a esa estrategia Ucrania. La ex república soviética ha aceptado ayuda de EE.UU. para llevar a cabo la tarea de deshacerse de ese material antes del 2012.