Los demócratas aceleran la aprobación de la reforma financiera en EE.UU.

El presidente Obama, que se muestra «profundamente decepcionado» por este traspié, considera que los estadounidenses «no pueden permitirse ver morir la ley»

Fabrice Tourre comparece sobre el papel de Goldman Sachs en la crisis financiera de EE.UU.

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j. pablo nóbrega | nueva york
León

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Tras el fracaso el lunes en el Senado del primer trámite serio de la reforma financiera, la mayoría demócrata ha respondido al bloqueo de los republicanos con una nueva votación prevista a última hora de ayer buscando que el proyecto de Barack Obama avance con rapidez y no se vea enmarañado en la misma estrategia dilatoria que sufrió la legislación sanitaria.

Una vez más, el partido del presidente necesita reunir 60 votos -”la denominada supermayoría-” para que sea realidad el paquete de medidas destinadas a transformar las reglas con las que se mueve Wall Street y el resto del sistema financiero. Aunque en la primera votación los demócratas se quedaron a tres sufragios de esa cifra, la tarea de atraerse el apoyo de algunos republicanos no parece complicada, sobre todo a raíz del enorme rechazo que han generado las prácticas de Goldman Sachs.

Ante la actitud obstruccionista de los legisladores conservadores por cambiar las reglas de juego, el inquilino de la Casa Blanca se mostró «profundamente decepcionado» y aseguró que los estadounidenses «no pueden permitirse ver morir la ley».

«Algunos de esos senadores creen que frenar la propuesta es una buena estrategia política, y otros pueden estar buscando una oportunidad para que el debate se produzca a puerta cerrada, para que los grupos de presión de la industria financiera puedan ahogar la reforma o matarla completamente», señaló Obama.

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Ninguno de los dos partidos quiere verse asociado a la impopular industria financiera de cara a las elecciones al Congreso que se celebrarán el próximo mes de noviembre. Algunos líderes republicanos han adoptado una actitud más conciliadora expresando su deseo de que se apruebe la ley por un amplio margen.