La Casa Blanca se vuelca contra el vertido
Los demócratas tratan de sacudirse las críticas promoviendo una legislación para que la compañía petrolífera British Petroleum pague más por el desastre natural
Mientras los expertos tratan de ponerse de acuerdo sobre el alcance real para el medio ambiente y la economía de un vertido prolongado de crudo en el golfo de México, Barack Obama envío ayer claros mensajes de que su gobierno está preparado para afrontar el peor de los escenarios.
Qué el desastre natural que se avecina no se convierta en una catástrofe política que ponga en cuestión -”como le pasó a George Bush con la gestión del Katrina-” la capacidad liderazgo de los demócratas.
Una completa representación de la Casa Blanca, encabezada por los secretarios de Seguridad Nacional y del Interior, Janet Napolitano y Ken Salazar, establecerán sus cuarteles generales en la zona para supervisar los esfuerzos destinados a proteger los ecosistemas amenazados. La Agencia de Protección Ambiental, otra institución clave, también desplazará a sus máximos responsables y una ingente cantidad de recursos.
1397124194 Negras perspectivas. En una intervención en una cumbre empresarial en Washington, el presidente volvió a recordar las negras perspectivas que se avecinan.
«El vertido va a afectar a las vidas y los ingresos de la gente en toda la costa del golfo, desde el sector pesquero hasta el turístico, pero nuestro compromiso es limitar lo más posible el daño».
Para ello, aseguró, su Gobierno explora todas las opciones de cara a crear empleos y apoyar a las economías locales mientras se miden los posibles repercusiones en el conjunto del país.
«Aquellos más afectados por el desastre, como los pescadores que se ven impedidos de salir a faenar, deberían ser contratados para las tareas de limpieza»,declaró el presidente estadounidense.