Cualquier cosa es objetivo de la ira de los «camisas rojas»
La reacción al asalto,la rendición y detención de los cabecillas de la protesta no tardó en producirse. En las afueras de Bangkok, unos cientos de partidarios del frente antigubernamental asaltaron y tomaron el control de la instalación de Thaicom, que bloquea por orden del Gobierno tailandés la señal por satélite a la cadena de televisión PTV de los «camisas rojas».
La violencia se extendió rápidamente por provincias del noreste del país, bastión del movimiento de los «camisas rojas».
Grupos bien organizados y formados por miles de encolerizados «camisas rojas», atacaron e incendiaron ayuntamientos, edificios, comercios y lujosos grandes almacenes situados en el centro y en al menos en otras 14 áreas de la urbe, en la que habitan alrededor 12 millones de personas.