El fútbol prima sobre las negociaciones económicas
La economía es importante pero el fútbol es lo primero. O así lo parecía ayer en el Centro de Convenciones de Toronto, donde algunos líderes del G20, las principales economías del mundo, dejaron de lado sus debates sobre la crisis para ver el encuentro del Mundial Alemania-Inglaterra.
Mientras la sesión plenaria del G20 abordaba asuntos como la tasa bancaria o la reducción del déficit presupuestario, la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro británico, David Cameron, se escabullían para ver el partido juntos.
Acompañados de sus equipos de asesores, los dos líderes «estaban pegados a la pantalla», según declaró un portavoz del primer ministro, durante la segunda parte del encuentro, que se saldó con victoria alemana por 4-1.
Merkel, una canciller no conocida por su emotividad, no pudo evitar que la alegría le traicionara y alzar los brazos cuando Alemania marcó el tercer gol, que sellaba el rumbo del partido.