Centros nucleares y bases militares rusas peligran por el fuego
Medvédev ordena reforzar la seguridad de los lugares estratégicos afectados

Turistas se protegen del humo de los incendios en Moscú.
El presidente ruso, Dmitri Medvédev, ordenó ayer reforzar la seguridad de los centros nucleares, bases militares e instalaciones estratégicas en la parte europea del país, afectada desde hace días por graves incendios forestales. Medvédev regresó del mar Negro a Moscú para reunir el Consejo de Seguridad del Kremlin, al que dio 48 horas para presentarle una nueva lista de instalaciones estratégicas y planes para garantizar su seguridad. «Las instalaciones estratégicas suscitan preocupaciones. Tenemos infraestructuras extraordinariamente peligrosas, ante todo las bases del Ministerio de Defensa, depósitos y arsenales de armas y municiones», declaró el jefe del Kremlin, según las agencias rusas.
El líder ruso declaró el lunes el estado de emergencia en siete regiones de la parte europea del país más afectadas por el fuego, que ha arrasado ya más de 650.000 hectáreas de superficie boscosa y se ha cobrado la vida de 48 personas. La mayor preocupación del Ministerio de Emergencias, encargado de combatir el fuego con ayuda del Ejército, era el Centro Nuclear Federal de Sárov, antiguo Arzamás-16, que acoge plantas de fabricación de armas atómicas y un instituto de física experimental. Al respecto, el jefe de la agencia atómica rusa Rosatom, Serguéi Kiriyenko, aseguró a Medvédev que del Centro, situado a 500 kilómetros de Moscú, ya se ha retirado todo el material radiactivo, por lo que no hay riesgo de accidente o fuga debido a los incendios forestales.
Kiriyenko subrayó que «se puede garantizar que, incluso en casos extremos, con vientos huracanados, a niveles de desastre natural, no hay ninguna amenaza para la seguridad nuclear, ni para la seguridad radiactiva, ni de explosiones, ni de consecuencias ecológicas en el territorio del Centro», según Interfax.
Por otra parte, Medvédev destituyó ayer a varios altos cargos de la Armada por el incendio que la semana pasada arrasó numerosas instalaciones y almacenes de una base naval situada en Kolomna, a las afueras de Moscú. En concreto, cesó de sus funciones al jefe de Intendencia y Retaguardia de la Armada, almirante Serguéi Serguéyev; al comandante y a dos subcomandantes de la aviación de la Marina de Guerra, y al jefe de la base 2512, donde ocurrió el incendio el pasado jueves
Según las autoridades rusas, los incendios han arrasado pueblos enteros y han destruido 1.910 casas de madera con una superficie habitable total de 60.000 metros cuadrados, dejando sin techo a unas 3.500 personas. En las últimas veinticuatro horas en el país se declararon 403 incendios en bosques y 13 fuegos en yacimientos de turba, combustible vegetal altamente inflamable y difícil de apagar.