Encuentran los cuerpos de ocho médicos asesinados por los talibanes
El director de la ONG cree que las víctimas son seis estadounidenses, un británico y un alemán que regresaban hacia Kabul y no se detuvieron en un control rebelde
El director de Misión de Asistencia Internacional (IAM), Dirk Frans, aseguró ayer que los miembros extranjeros de esta ONG cristiana que fueron asesinados en el norte afgano son «presumiblemente» seis estadounidenses, un británico y un alemán. «Hasta un completo examen de los cadáveres, no podemos confirmar oficialmente las muertes», matizó Frans, quien admitió que un equipo médico de su organización, formado por diez personas, se encontraba en la provincia nororiental de Badakhshan.
Previamente, una fuente policial había dicho que los cadáveres tiroteados de ocho extranjeros (de nacionalidades diferentes a las ofrecidas por Frans) y de dos afganos habían sido hallados anoche en un distrito remoto de la montañosa Badakhshan. Junto a los cadáveres -”tres de ellos de mujeres-”, las autoridades hallaron tres vehículos acribillados a balazos, según esta fuente.
El jefe policial no pudo identificar a los agresores y apuntó a que podría tratarse de un robo, pero el movimiento talibán reivindicó el ataque a través de su página web. Los insurgentes dijeron haber matado ayer a «nueve extranjeros y un traductor afgano» que no detuvieron sus vehículos cuando los talibanes intentaban darles el alto. «Los nueve tenían documentos de inteligencia que muestran que eran espías», aseguró el movimiento talibán.
En un comunicado previo a las declaraciones de Frans, la IAM admitió que «es probable» que los fallecidos pertenezcan a uno de sus equipos de ayuda médica. «El equipo ha estado en Nuristán -”provincia al sur de Badakhshan-” invitado por las comunidades de allí. Tras completar su trabajo, el equipo estaba volviendo a Kabul», relató la organización, que dijo estar dando ayuda humanitaria en Afganistán desde 1966. «Algunos de los extranjeros han trabajado junto al pueblo afgano durante décadas. Esta tragedia tiene un impacto negativo en nuestra capacidad para seguir sirviendo al pueblo afgano», añadió.