El ministro de Trabajo francés admite haber favorecido a Bettencourt
El ministro francés de Trabajo, Eric Woerth, reconoció ayer que intervino en favor del gestor de la fortuna de la multimillonaria Lilliane Bettencourt, centro de un escándalo inicialmente financiero-familiar que desde hace meses presenta una creciente dimensión política.
Woerth, en un encuentro organizado por la Asociación de Periodistas Económicos y Financieros, admitió que había escrito en marzo del 2007 una carta al presidente francés, Nicolas Sarkozy, para que se concediera la legión de honor al gestor de la fortuna de Bettencourt, Patrice de Maistre, que fue condecorado poco después.
El actual ministro de Trabajo, en el ojo del huracán por diversas revelaciones sobre un posible trato de favor a Bettencourt, subrayó que envió a esa carta entonces en su calidad de «simple diputado» y quitó importancia a ese gesto.