Rusia ignora las advertencias de EE.UU. e Israel y vende misiles crucero a Siria
Moscú alega que son armas defensivas y que no alteran el equilibrio de fuerzas
Rusia anunció ayer que venderá a Siria misiles de crucero antibuque Yakhont, pese a la oposición de Israel y Estados Unidos que temen que ese armamento caiga en manos de los terroristas de Hizbulá.
«Damasco espera recibir no menos de dos sistemas Bastion. A la vista de que cada uno de esos sistemas puede portar hasta 36 misiles Yakhont el volumen del suministro es considerable», informó ayer una fuente de la industria militar a la agencia Interfax. La fuente añadió que «Siria está muy interesado en la compra de sistemas de misiles rusos, ya que le permitirán cubrir una línea de costa de 600 kilómetros de posibles ataques desde el mar».
Israel y EE.UU. consideran que esos misiles supersónicos mar-mar de hasta 300 kilómetros de alcance suponen una amenaza para sus buques anclados en el Mediterráneo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, intentó convencer al Kremlin de que diera marcha atrás a la operación durante su visita a Rusia en febrero pasado y el ministro de Defensa, Ehud Barak, hizo lo mismo a principios de septiembre, pero ambas pretensiones fueron en vano. Un portavoz del departamento de Estado norteamericano aseguró el viernes que «la oposición estadounidense a la venta de armas a países que patrocinan el terrorismo es bien conocida». Según la prensa israelí, Barak abordará este asunto hoy en Washington con el secretario de Defensa norteamericano, Robert Gates.
Rusia insiste en que el armamento que suministra a Siria es exclusivamente defensivo y que no altera el equilibrio de fuerzas en Oriente Medio, con lo que discrepa Israel.
El ministro de Defensa ruso, Anatoli Serdiukov, adelantó el viernes en Washington que su país cumpliría con el contrato suscrito por ambas partes en el 2007 tras reunirse con Gates. «¿Por qué deberíamos suspender el contrato ahora, en 2010? Siria ya recibió antes sistemas análogos, sólo que el Yakhont es más moderno», dijo.
Además, añadió: «EEUU e Israel nos piden que no suministremos a Siria los Yakhont. Pero nosotros no vemos el peligro al que ellos aluden de que esas armas caerán en manos de terroristas». Sea como sea, el asesor del Kremlin para asuntos internacionales insistió en que su país cumple con sus contratos y no atenderá a las presiones.
Rusia considera que, con la excusa de que algunos países suponen una amenaza para la seguridad, Estados Unidos quiere impedir que Rusia incremente su cartera de pedidos de armamento. El presidente ruso, Dmitri Medvédev, visitó en mayo pasado Siria, región en la que desea aumentar su presencia.