Nueva crisis política belga tras fracasar las negociaciones
Bélgica se está precipitando cuesta abajo por el terraplén del absurdo. Bart de Wever, el independentista flamenco de la NV-A devenido en hombre fuerte del país tras las elecciones de junio, ha dado abruptamente término a las negociaciones para la reforma del Estado que mantenía con socialistas, verdes y democristianos francófonos, considerándolas fracasadas.
Se trata de la segunda vez que una cosa así sucede desde junio y el país, que vive dirigido por un gobierno en funciones desde la convocatoria de elecciones, el 22 de abril, encara ahora un nuevo impasse , por tiempo indefinido, hasta que el rey Alberto II, que ya se ha puesto a ello, acierte a poner sobre raíles una nueva vagoneta con un equipo de negociadores a bordo. ¿Quiénes? Pues todavía no se sabe porque De Wever ha dado a entender que podría reanudar las discusiones con los mismos interlocutores que hasta ahora, o abrir la puerta a los liberales.