El cólera no para en Haití
La República Dominicana intensifica el control fronterizo mientras una mujer muere en Florida tras regresar de Artibonite

Una persona con cólera es transportada en una carretilla.
Las autoridades de la República Dominicana anunciaron ayer que intensificarán el control fronterizo para frenar el avance del cólera, que ha entrado en el país desde Haití, donde ya ha causado la muerte de 1.110 personas, según los últimos datos oficiales.
Dispositivos de desinfección de vehículos y personas, control de los transeúntes procedentes de Haití, instalación de letrinas y lavamanos y campañas de información y concienciación son algunas de las medidas anunciadas ayer por el Gobierno dominicano después de que se detectara en Higüey (este) el primer caso de cólera. El enfermo, Wilmo Louwe, se recupera en un hospital y su estado es bueno, tras haber sido sometido al tratamiento indicado, afirmó el ministro de Salud Pública, Bautista Rojas.
El presidente dominicano, Leonel Fernández, convocó ayer una reunión urgente para estudiar con varios ministros y altos cargos la efectividad de las medidas que se han adoptado hasta ahora, a las que se añadirán otras nuevas con la intención de contener el brote epidémico.
Seguirá creciendo. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), se prevé que en los próximos seis meses se registren unos 200.000 casos de cólera en Haití (donde ya han sido hospitalizadas más de 18.000 personas), en la República Dominicana y en otros países de la región. Precisamente una mujer residente en el condado estadounidense de Collier, en el suroeste de Florida, fue hospitalizada con síntomas de cólera tras regresar de visitar a su familia en el departamento haitiano de Artibonite, donde estalló la epidemia. Estados Unidos es el primer punto de destino de los emigrantes haitianos, por lo que se teme que se declaren más casos en Florida.
Ante la presión de la epidemia, las autoridades sanitarias dominicanas adoptaron ayer«medidas extremas» de seguridad en la frontera norte con Haití, después de que el martes se declararan tres nuevos casos de cólera en la ciudad haitiana de Ouanaminthe.