El Rey y Chávez vuelven a verse tres años después del «por qué no te callas»
Tres años después del rotundo y controvertido «por qué no te callas» que el Rey dedicó al presidente venezolano, Hugo Chávez, en la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile, ambos vuelven a verse en el mismo foro, pero en la localidad argentina de Mar del Plata. Desde el 2007, el gobernante latinoamericano ha estado ausente de las cumbres y no asistió a la de El Salvador ni a la de Portugal. Hace unos días Chávez bromeó sobre el asunto con la esperanza de no volverse a ganar otra bronca de su «amigo el Rey de España». Es muy improbable que así sea aunque no van a faltar los asuntos espinosos en la cita que comienza el viernes en Mar del Plata, localidad turística a 400 kilómetros al sur de Buenos Aires. Sobre todo a propósito de la divulgación de los cables de Wikileaks, que afectan a varios países de la región.
Chávez será uno de los focos de atención de una cumbre que tendrá menos ausencias que las precedentes, prueba del ascendiente argentino en América Latina. A la ya conocida de José Luis Rodríguez Zapatero, se sumarán la del presidente boliviano, Evo Morales, por asuntos de política interna, el hondureño Porfirio Lobo, que no fue invitado por la falta de legitimidad de su gobierno tras el golpe de estado del año pasado, y la más que probable del cubano, Raúl Castro, tradicional ausente de estas citas.
1397124194 Los puntos a tratar. Aunque la agenda de la cumbre se centra en la «educación para la inclusión social», con la creación de un fondo dotado con 3.000 millones de euros para desarrollar programas educativos, Wikileaks y los informes de la diplomacia estadounidense planean sobre la reunión. Hasta ahora se han conocido mensajes con alusiones críticas de Argentina y Brasil hacia Bolivia. También habrá alta tensión entre Brasil, Colombia y Venezuela, dado que ha trascendido por un cable filtrado por Wikileaks que el brasileño Lula sabía de la presencia de las FARC en Venezuela. Va a ser imposible que el tema no salga a relucir en los debates de los presidentes, admitían en la cancillería argentina, pese a que todos los gobernantes han insistido en restar importancia a esos informes de las embajadas de Estados Unidos por todo el mundo.