La violencia se apodera de Atenas en la huelga general contra los recortes
La austeridad impuesta por el Gobierno heleno desemboca en el octavo parón del año
Policías antidisturbios huyen de las llamas durante una manifestación.
Manifestantes encapuchados rompieron ayer en Atenas las multitudinarias marchas de protesta con motivo de una nueva huelga general en Grecia y se enfrentaron durante horas a las fuerzas de seguridad, que respondieron a las pedradas y cócteles molotov con gases lacrimógenos y bombas de sonido.
El trasfondo de las protestas fue el paro laboral de 24 horas convocado por los sindicatos contra las medidas de austeridad impuestas por el Gobierno socialista griego para salir de la crisis económica y financiera que azota al país.
Las brigadas antidisturbios se enfrentaron en batallas cuerpo a cuerpo con grupos de radicales que durante la manifestación en torno al Parlamento griego se salieron de las filas y arrojaron piedras, cócteles molotov y bombas incendiarias contra los agentes.
El diputado conservador y ex ministro de Transporte Costis Hatzidakis fue agredido y herido en la cabeza y la policía tuvo que custodiarlo para poder alejarse del lugar de los hechos.
La batalla campal entre la policía y los manifestantes continuó en dirección al rectorado de la Universidad de Atenas y, al final de la jornada, un centenar de radicales se refugió en la escuela de la Politécnica de la capital, a la que policía tiene prohibido acceder.
Versiones. El portavoz de la policía de Atenas, Panagiotis Kokalakis, informó de que en las primeras horas de disturbios habían sido detenidas 20 personas, de las que la mitad comparecerá ante un fiscal por causar incidentes. Añadió que no había un recuento de heridos y que los daños materiales se extendían a coches y escaparates de tiendas.
Sin embargo, testigos y participantes en la manifestación aseguraron que habían visto a gente golpeada por la policía, así como automóviles quemados. Además, sucursales de bancos y las fachadas de tres hoteles de lujo en la céntrica plaza de Sindagma sufrieron daños.
El canal del Internet «Zougla» difundió imágenes de focos de incendios en los edificios del Ministerio de Finanzas y otros en la plaza Sindagma, al igual que en oficinas del Parlamento, producto de bombas incendiarias, que fueron extinguidos por los bomberos.
El pasado mayo, durante una masiva manifestación, tres funcionarios bancarios que se encontraban atrapados en la sucursal en la que trabajaban perecieron calcinados por los cócteles molotov que lanzaron radicales al interior de la entidad.
Los tráficos aéreo, ferroviario y marítimo estuvieron paralizados y el transporte urbano interrumpido a diversas horas.
La huelga de ayer afectó en todo el país los servicios en los hospitales públicos, tribunales, ministerios, oficinas de hacienda y guarderías infantiles, de abogados y de farmacéuticos. Tampoco trabajaron los periodistas, debido a la ola de despidos en el sector y la reducción de sueldos.
Stathis Anestis, portavoz del sindicato privado GSEE, expresó su satisfacción por la respuesta de sus afiliados a la octava huelga general en lo que va el año y situó la participación en la marcha en 50.000 personas, mientras la policía habló de 23.000.