La ONU: «Irán no está lista para un acuerdo si no es bajo sus condiciones»
La nueva ronda de negociaciones entre Irán y la comunidad internacional sobre el controvertido programa nuclear de la República Islámica, que tuvieron lugar entre el viernes y ayer en Estambul, concluyeron sin acuerdos ni avances concretos. El viernes ya se evidenciaron las fuertes diferencias entre las partes, explicaron fuentes diplomáticas, debido a que Irán puso como condiciones que se levantasen las sanciones internacionales y se respetase su derecho a enriquecer uranio, algo que Estados Unidos consideró «inaceptable». Las conversaciones se prolongaron hasta la medianoche de ayer y continuaron en la mañana de hoy, lo que indicaba una relativa mejoría en el ambiente negociador que, sin embargo, no fue suficiente para la consecución de un acuerdo.
La responsable de Política Exterior y de Seguridad de la Unión Europea, Catherine Ashton, calificó los contactos mantenidos desde el viernes como «constructivos», aunque no ocultó que estaba «decepcionada» por la falta de avances.
Ashton destacó que el grupo 5+1 (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania) presentó propuestas concretas, pero lamentó que los iraníes no estén «preparados para llegar a un acuerdo», a no ser que se acepten sus condiciones, «lo que no es el caso».
Entre estas propuestas presentadas a la delegación iraní destaca un acuerdo para intercambiar combustible nuclear en términos parecidos al que se presentó en octubre del 2009, aunque revisados de acuerdo a la actual situación.
La idea del intercambio, lanzada por el ex director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (Oiea), Mohamed El Baradei, preveía el envío de uranio iraní al exterior a cambio de recibir combustible para el reactor científico de Teherán, que produce isótopos con fines médicos. La propuesta fue finalmente rechaza por Irán debido a desavenencias internas del régimen.
Con todo, este reactor de Teherán está desvinculado de la parte más polémica del programa nuclear iraní, pero el intercambio podría servir para crear un clima de confianza mutua con el fin de poder avanzar en la solución dialogada del contencioso. Precisamente, el «diálogo» fue lo que centró la comparecencia ante los medios del jefe negociador iraní, Said Jalili.
El representante iraní dijo que, a fin de conseguir un «buen diálogo», las potencias mundiales deberían «evitar precondiciones y sanciones», en referencia a las medidas de presión aprobadas por el Consejo de Seguridad de la ONU.