La investigación apunta a un suicida como posible autor de la masacre
Policías rusos acordonan el exterior de la terminal del aeropuerto de Domodedovo, en Moscú.
El Comité de Instrucción incoó un proceso penal por terrorismo, según informó su portavoz, Vladímir Markin, que después aseguró que todo indica que el atentado fue cometido por un terrorista suicida. «Ahora se está tratando de establecer su identidad y de qué manera llegó al aeropuerto» el supuesto terrorista, declaró.
Además, añadió que «la investigación presta especial atención a esclarecer cómo se logró introducir el artefacto explosivo en el aeropuerto», indicó.
Según un portavoz anónimo de las fuerzas de seguridad, la cabeza del supuesto terrorista suicida, de apariencia árabe, ha sido hallada en la zona del aeropuerto donde se produjo la explosión. «Ha sido hallada la cabeza de un hombre de apariencia árabe, de entre 30 y 35 años, que posiblemente activó el artefacto explosivo», precisó la fuente, citada por la agencia Interfax.
Informaciones. Según otras fuentes, los cuerpos de seguridad tenían información sobre la posible llegada a la región de Moscú de hasta tres terroristas, entre ellos una mujer, previsiblemente una «viuda negra», como se conoce a las esposas o hermanas de guerrilleros caucásicos abatidos por las fuerzas federales.
La policía supone que el terrorista entró en la terminal de llegadas, donde los controles son mucho menos rigurosos que en la de salidas, llevando un cinturón con explosivos o bien una bolsa con la bomba.
Mientras, diarios digitales barajaron la posibilidad de que el terrorista llegara en un avión y activara el artefacto explosivo en el aeropuerto tras no lograrlo hacer en pleno vuelo, como en agosto de 2004, cuando un doble atentado mató a casi cien personas en dos aviones de pasajeros.