Bangladesh pedirá ayuda española para sus refugiados
Un emigrante bangladesí recoge su pasaporte.
El Gobierno de Bangladesh se dispone a pedir varios países -entre ellos España- ayudas por valor de 100 millones de dólares para resolver el problema de los miles de bangladeshíes que, tras huir de Libia, permanecen atrapados en campos de refugiados en Túnez y Egipto.
«Mañana voy a hablar con el gobierno de España y otros. No podemos forzar a nadie, pero calculamos que necesitamos unos cien millones de dólares para gestionar la situación», dijo ayer por teléfono el ministro de Expatriados de Bangladesh, Khandaker Hossain. Fuentes diplomáticas confirmaron a Efe que hoy se producirá un encuentro convocado por la Organización Mundial de Migraciones (OIM) y que este podría ser el momento elegido por las autoridades de Bangladesh para lanzar su petición de ayuda.
Tras el comienzo de la rebelión en Libia, miles de trabajadores bangladeshíes residentes en el país cruzaron las fronteras de Egipto y Túnez, pero los escasos recursos de Bangladesh impidieron poner en marcha una operación rápida de repatriación. El Gobierno ha tenido ahora que recurrir a la ayuda de organismos internacionales, como la ONU y la OIM, para comenzar a fletar aviones y evacuar a sus refugiados, unos 22.000, según sus cálculos.
A la espera. «Hoy hemos repatriado a 2.200 personas», confirmó desde Dacca el portavoz de la OIM para Bangladesh, Asif Munier. Según Munier, los bangladeshíes componen el 80 por ciento de los afectados por la guerra libia que siguen a la espera de concretar su repatriación, un proceso para el que la organización ha pedido ayudas internacionales por valor de 49 millones de dólares.
Hasta el martes, las autoridades de Bangladesh habían gestionado la repatriación de 6.641 emigrantes, dijo a la prensa el secretario de Exteriores, Mohamed Mijarul Quayes, quien reveló además que Grecia se ha negado a acoger a más porque sus recursos son «limitados».
Tras semanas de conflicto, unas 20.000 personas -la mayoría de Bangladesh, pero también de países africanos- se apiñan solo en el campamento tunecino de Choucha, donde las organizaciones humanitarias tratan de mantener un nivel aceptable de salubridad. Esa situación sobre el terreno, expresó el ministro Hossain, podría empeorar, porque en Libia había antes del inicio de la rebelión 70.000 bangladeshíes, de los cuales «40.000 ó 45.000» podrían dirigirse a las fronteras para huir de los enfrentamientos.