El régimen sirio dispersa las protestas con tiros al aire
Las promesas de reformas parece que no apagan el descontento de los sirios, y el régimen recurrió ayer a la modalidad de disolver las manifestaciones a tiros, aunque esta vez al aire y encañonando a los que en Deraa se aproximaban a la mezquita de Omari, epicentro y origen del pulso a Bashar al Assad que se ha extendido por todo el país. «(Las fuerzas de seguridad) están apuntando sus ametralladoras contra cualquier grupo reunido en la zona», relataba un comerciante citado por la agencia Reuters, que añadía el relato de testigos asegurando que había soldados «prácticamente cada metro», disparos de gases lacrimógenos y que nadie se atrevía «a moverse».
La agencia estatal Sana desmintió que se hubiese «abierto fuego contra los manifestantes». Al menos 61 de ellos -“cifras sin contrastar-, murieron el jueves víctimas de una carga policial.