Los gadafistas frenan a los rebeldes y les hacen recular
Un rebelde herido es conducido hasta el hospital de Ras Lanuf, en el este de Libia.
Los misiles Grad de las fuerzas gadafistas han contenido el avance de los rebeldes hacia el oeste y han conseguido hacerles retroceder hasta Ras Lanuf, frustrando así su progresión hacia Sirte, bastión de los leales al líder libio, Muamar el Gadafi.
«Los rebeldes se han replegado a Ras Lanuf para cobijarse de los misiles Grad que están lanzando las fuerzas de Gadafi», anunció el portavoz de los revolucionarios Mohamed Kablan, que mantuvo contacto telefónico con algunos de los combatientes.
Pese a este retroceso de los sublevados, los partidarios del dirigente libio no se han movido del Valle Rojo, a unos 100 kilómetros al oeste de Ras Lanuf, desde donde estuvieron bombardeando durante el día las posiciones de los milicianos en las inmediaciones de Ben Yauad, a medio camino entre ambos puntos.
A juicio de Kablan, en Ras Lanuf, los rebeldes «van a preparar sus defensas y van a esperar a que haya un bombardeo de la coalición internacional esta noche (por la de ayer)» contra las tropas gubernamentales.
A lo largo de la jornada de ayer, el frente de guerra se había trasladado justo al oeste de Ben Yauad, la localidad más occidental recuperada el domingo por los revolucionarios.
De esta manera, cada vez parece más lejos Sirte, ciudad natal de Gadafi y clave para poder alcanzar Trípoli, pese a que en la madrugada del lunes los rebeldes anunciaron que la habían tomado. Sin embargo, a partir del lunes la situación se tornó confusa en cuanto a la toma de Sirte, que todavía sigue en poder de los gadafistas.
A pesar de esta demostración de fuerza de las tropas de Gadafi, un portavoz de los rebeldes, Shams Eddin, afirmó ayer que el grueso de las fuerzas del dirigente libio se ha retirado de Sirte, y que las que están desplegadas en el Valle Rojo, un poco más al este, están protegiendo ese repliegue.
Ahora los rebeldes esperan que la coalición internacional lance alguna ofensiva contra las posiciones gadafistas en la zona para iniciar un ataque. «Esperamos que eso ocurra», manifestó Eddin.