Una filtración al mar de agua radiactiva eleva la alarma en Japón
Una filtración al mar de agua contaminada proveniente de la central de Fukushima elevó ayer la inquietud por el alcance de la radiactividad, que sigue dificultando los esfuerzos para reactivar el sistema de refrigeración de la inestable planta nuclear japonesa.
Tepco, la empresa operadora de la central de Fukushima Daiichi, informó de que se ha hallado una grieta de unos 20 centímetros en el muro de una fosa cercana al reactor 2, inundada con agua muy radiactiva, que desde allí se filtra poco a poco al océano.
Los trabajadores tienen previsto verter cemento para cubrir la grieta y detener el escape, de cuya existencia se sospechaba tras detectarse en los últimos días en las aguas costeras próximas niveles de radiactividad muy superiores al límite legal. La fosa, de unos dos metros de profundidad, contiene cables eléctricos y está muy cerca de la toma de agua del reactor 2, que tiene varias áreas anegadas.