LA DETENCIÓN DEL DIRECTOR GERENTE DEL FMI
La defensa de Strauss-Kahn se plantea alegar que hubo sexo consentido

La defensa del director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, acusado de agresión sexual, secuestro e intento de violación, se plantea cambiar de estrategia de cara a la vista del viernes y admitir que hubo relaciones sexuales con la camarera denunciante pero que estas fueron consentidas. Así lo recoge este miércoles la prensa estadounidense citando fuentes próximas a la defensa de Strauss-Kahn y comentarios realizados en la comparecencia del lunes por el abogado Benjamin Brafman.
En la vista del lunes ante el tribunal criminal de Manhattan, Brafman dijo que creía que las " pruebas forenses " no evidencian que hubo " relaciones forzadas ". El abogado no especificó entonces a qué pruebas forenses se refería pero sus palabras, interpreta The New York Times, parecen sugerir que la defensa de Strauss-Kahn se planteaba admitir que hubo una relación sexual. El martes, una fuente cercana al caso apuntó que los abogados argumentarán que cualquier acto sexual que pudiera haber tenido lugar en la habitación del Hotel Sofitel que ocupaba Strauss-Kan fue consentido.
" Las pruebas, a nuestro parecer, no concuerdan con un encuentro por la fuerza ", señaló Brafman, reconocido por haber representado en procesos judiciales a estrellas de la música estadounidense como Michael Jackson o los raperos P.Diddy y Jay-Z, y por ser un polémico letrado que utiliza todo tipo de técnicas en la defensa de sus clientes, incluso llorar ante el jurado. Ahora tratará de evitar que quien se perfilaba como posible candidato del Partido Socialista francés a las presidenciales del 2012, sea sentenciado hasta una pena que podría alcanzar los 25 años de prisión.
Esto giro en la estrategia de los abogados del máximo dirigente del FMI ha irritado al abogado de la denunciante, una inmigrante guineana de 32 años, viuda y con una hija de 15 años, que llegó a EEUU hace siete años y que desde hace tres trabajaba como camarera en el Sofitel. Jeff Shapiro ha rechazado de plano cualquier sugerencia de que la mujer consintiera tener relaciones con Strauss-Kahn. " No fue consentido. Fue agredida e intentó escapar de él, y cuando consiguió huir de la habitación lo denunció inmediatamente a los servicios de seguridad ", ha recordado el abogado.
" No importa lo que Brafman diga ni lo que el acusado diga. Ella dice la verdad ", ha añadido. Según Shapiro, la presunta víctima " no sabía quién era " Strauss-Kahn. " Solo era una camarera que entró para limpiar la habitación ". Según Shapiro, la mujer está sufriendo toda esta situación dado que todavía no ha vuelto a su casa en el barrio del Bronx ni se ha incorporado al trabajo. " Quiere permanecer en el anonimato porque está muy asustada y teme que le pueda pasar algo. Se siente amenazada ", ha explicado el abogado.