Egipto también sufre por los ataques

Un miembro de seguridad de Hamás evalúa los daños en Gaza.
El Gobierno egipcio no se dio ayer por satisfecho con el «lamento» israelí por la muerte de cinco militares egipcios en un incidente fronterizo, presionado además por los centenares de manifestantes que continúan su protesta frente a la Embajada israelí en El Cairo. La comisión gubernamental egipcia encargada de seguir la crisis entre ambos países dejó claro que las declaraciones del ministro israelí, Ehud Barak, que lamentó la muerte de soldados egipcios, «no son adecuadas a la dimensión del suceso ni a la indignación del pueblo egipcio».
El Ejecutivo egipcio, con el primer ministro Esam Sharaf a la cabeza, reclamó que se fije una plazo máximo para limitar una investigación conjunta, a la que Israel ha accedido, para clarificar el ataque de un avión israelí que el pasado jueves acabó con la vida de soldados egipcios en la frontera de la península del Sinaí. Dispuesto a preservar la paz con Israel, el Gobierno egipcio dijo que Israel también tiene que asumir sus responsabilidades si quiere mantener lo que ambos países han protegido desde los acuerdos de Camp David en 1979. Ante las dudas despertadas en Israel sobre el control egipcio de la seguridad en el Sinaí, el gobierno reivindicó con determinación su soberanía en la zona, donde recientemente se ha reforzado la presencia militar.