La UE aumenta la presión sobre Siria y endurece sus sanciones
Los Veintisiete quieren asfixiar al régimen . y descartan cualquier intervención militar.
La Unión Europea (UE) decidió ayer incrementar un punto más su presión sobre Siria y amplió sus sanciones a 18 nuevos individuos vinculados al régimen, al tiempo que descartó una intervención militar y cualquier otro paralelismo con los acontecimientos registrados en Libia en los últimos meses.
Los ministros de Exteriores de la UE, reunidos en Bruselas, ampliaron su «lista negra», que a partir de la entrada en vigor hoy de las nuevas sanciones incluirá ya a 74 personas y a 19 entidades. Además, los Veintisiete aprobaron suprimir todos los créditos del Banco Europeo de Inversiones (BEI) a proyectos vinculados al régimen sirio, con el fin de seguir cortando vías de financiación al gobierno de Bachar al Asad. Esa medida se suma a otras ya en vigor como un embargo a las importaciones de crudo y una prohibición de invertir en el sector petrolero sirio.
La UE confía en que las sanciones internacionales terminen por asfixiar al régimen y le lleven a detener la violencia contra los manifestantes que protestan en las calles desde hace ocho meses. Por el momento, los Veintisiete descartan cualquier tipo de intervención militar y rechazan todo paralelismo con lo ocurrido en Libia. «No creo que debamos mirar a esto a la luz de Libia, es un país muy distinto», advirtió en una rueda de prensa la jefa de la diplomacia comunitaria, Catherine Ashton.
Francia y Reino Unido, que lideraron la ofensiva internacional en el conflicto libio, también dejaron claro que no tienen ninguna intención de repetir la experiencia en Siria. El titular de Exteriores galo, Alain Juppé, subrayó que una operación militar de ese tipo «no está en el orden del día y no deseamos que lo esté». Su homólogo británico, William Hague, aseguró que hoy por hoy la UE no puede hacer nada para proteger «directamente» a los civiles y consideró que la ausencia de una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas hace que la situación en Siria sea «mucho más compleja» de lo que era en Libia.
La UE respaldó además los esfuerzos de la Liga Árabe, que ha decidido suspender la participación de Siria en la organización, incluida la idea de enviar observadores al país para tratar de frenar la violencia y Ashton explicó que su equipo estudiará fórmulas para apoyar a los civiles.
Por otra parte, al menos 30 personas murieron ayer en varias zonas de Siria, la mitad en la provincia de Deraa (al sur del país), en una nueva jornada de represión del régimen, según informaron grupos de la oposición.