España pide compensaciones a la UE tras el veto de la pesca en Marruecos
Estima que no prorrogar el pacto causa unos daños de más de 30 millones de euros.
Barcos de Barbate, con la bandera de cortesía marroquí.
España pidió un «resarcimiento» de la Unión Europea (UE) por los daños que causa a su flota el veto del Parlamento Europeo a la prórroga del acuerdo de pesca con Marruecos, estimados de forma «provisional» en más de 30 millones de euros.
«Tiene que ser la UE la que debe responder por los daños», afirmó ayer la ministra española de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar, en Bruselas, al margen de la reunión en el Consejo Europeo con sus homólogos de Agripesca, que concluye hoy viernes
El Parlamento Europeo rechazó el miércoles prorrogar el acuerdo pesquero entre la UE y Marruecos, que beneficia sobre todo a la flota española y que expira en febrero del 2012, ya que según los eurodiputados es un gasto inútil, no es viable desde el punto ecológico, y ni siquiera tiene una incidencia comercial importante en la UE ni en Marruecos.
Varios diputados adujeron, además, que el acuerdo no contempla los intereses de la población del Sahara Occidental, una ex colonia española anexionada en 1975 por Marruecos y cuya independencia reclama el movimiento saharaui Frente Polisario.
La decisión asesta, sin embargo, un duro golpe a los buques españoles, la mayoría andaluces y canarios, que faenan en esos caladeros gestionados por Marruecos. «La Unión Europea ha de resarcir el daño que se va a causar a la flota española, a la flota andaluza y a la flota canaria, por no poder salir a los caladeros marroquíes a pescar», subrayó Aguilar.
El voto del Europarlamento es vinculante, por lo que implica el cese inmediato de la actividad pesquera europea en esas aguas. «Hay pueblos enteros que viven de ello», explicó la ministra. Por lo tanto, España estimó de manera preliminar los daños «en más de 30 millones de euros» por los meses que no se va a poder faenar de aquí a febrero. «Estas son repercusiones directas», añadió.
El acuerdo ofrecía 119 licencias a los buques europeos, de ellos 100 corresponden a la flota española, en las categorías de pesca demersal (en el fondo del mar), así como un tonelaje de captura máximo de 60.000 toneladas en la de pesca pelágica (atunes, doradas, tiburones, sardinas, anchoas y pez espada)
A cambio, la Unión Europea debía pagar al año 36,1 millones de euros al país magrebí, de los que 13,5 millones de euros estaban destinados a desarrollar el sector pesquero de Marruecos.
Un informe, del liberal finlandés Carl Haglund, denunció que el acuerdo, en vigor desde el año 2007, provoca la sobreexplotación de algunas especies.