El Ejército sirio refuerza el aeropuerto de Damasco ante la amenaza opositora
La ONU aborda de nuevo la deteriorada situación de los derechos humanos en el país.

Sirios pro-gubernamentales se manifiestan a favor del presidente Al Asad en Damasco.
Los combates entre las tropas leales al presidente sirio, Bachar al Asad, y los rebeldes desertores se acercaron ayer al aeropuerto de Damasco, un enclave estratégico que fue blindado por las fuerzas gubernamentales. Los enfrentamientos se desarrollan desde el domingo a cinco kilómetros del aeropuerto de la capital, donde las fuerzas armadas emplean ametralladoras, tanques y helicópteros para contrarrestar a los militares disidentes del Ejército Sirio Libre (ELS).
El número dos del ELS, Malik Kurdi, explicó desde Turquía que sus hombres están equipados solo con armas ligeras y que ayer tuvieron que hacer una retirada táctica por la gran presencia de tropas del régimen desplegadas en el aeropuerto, aunque los desertores esperan en las proximidades para reanudar los ataques.
Es la primera vez que se registran enfrentamientos entre el Ejército del régimen y el ELS en los alrededores del aeropuerto, donde los disidentes tienen presencia en algunas zonas como Al Hotaita, remarcó la activista. De hecho, hay varias localidades en la carretera que conduce a las instalaciones aeroportuarias que están siendo escenario de combates, según la opositora.
Kurdi agregó que también se produjeron ayer choques en el área de Al Guta, próxima a la capital; en la ciudad central de Homs y sus alrededores; en la provincia septentrional de Idleb y en Latakia, junto a la costa mediterránea. Los opositores Comités de Coordinación Local apuntaron que la zona de Saqba, situada cerca de la capital, está siendo bombardeada con artillería. Pese a que no existe un predominio claro de ninguno de los dos bandos en las cercanías de Damasco, el ELS asegura tener bajo su poder los barrios de Bab Amro y Bab al Sabea, en Homs.
Por otra parte, el Consejo de Seguridad de la ONU aborda de nuevo hoy la deteriorada situación de los derechos humanos en Siria, con un proyecto de resolución propuesto por Marruecos que pide la salida del poder de Bachar el Asad, y que cuenta con el rechazo de Rusia.