La oposición noruega pide que dimita el primer ministro por el tiroteo de Utoya
El primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, se encuentra bajo una fuerte presión a raíz del informe de una comisión de expertos, según la cual el doble atentado perpetrado por el ultraderechista Anders Behring Breivik pudo haberse evitado o al menos reducir el número de muertos. El popular diario noruego VG se hacía eco ayer de las presiones procedentes de diversos ámbitos, especialmente de la oposición, exigiendo la dimisión de Stoltenberg, quien ayer mismo, en una primera reacción, admitió su responsabilidad política y expresó su pesar por lo ocurrido.
De acuerdo con ese medio, uno de los más influyentes del país, Stoltenberg es el principal responsable de los fallos del operativo policial desplegado tras estallar el coche bomba, en el complejo gubernamental de Oslo, donde murieron 8 personas, a lo que siguió la matanza en la isla de Utøya, con otros 69 muertos. El informe de la comisión, creada para evaluar la acción policial, concluía que la «gestión de la crisis no fue suficientemente satisfactoria en importantes áreas». El propio Stoltenberg, al recibir el informe, calificó sus conclusiones de «sinceras» y «no embellecidas», al tiempo que se comprometió a adoptar las medidas necesarias para mejorar los dispositivos de seguridad y evitar amenazas futuras.