Correa confirma a Londres que está abierto al diálogo sobre el caso Assange
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, en una rueda de prensa en el Palacio de Gobierno en Quito.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, confirmó ayer que hubo contactos con funcionarios británicos de «nivel medio» por el caso Assange e hizo votos para «retomarlos al más alto nivel» al subrayar que Ecuador está abierto al diálogo. «Pese a que no hemos recibido ninguna disculpa por parte de Gran Bretaña y no se ha retractado explícitamente de esta amenaza que es al planeta entero, estamos totalmente abiertos al diálogo», subrayó Correa en un encuentro con la prensa extranjera en Quito.
El gobernante, que el 16 de agosto concedió asilo a Julian Assange, el fundador de Wikileaks, volvió a rechazar un escrito en el que el Gobierno británico advirtió a Ecuador de la posibilidad de asaltar la embajada ecuatoriana en Londres para capturar al periodista australiano. «Ni siquiera esperamos una disculpa, pero al menos sí que se retracte», señaló respecto a lo que calificó como una amenaza «grosera» y «tremenda» del Gobierno británico, además de un error diplomático «terrible».
Aunque insistió en su disposición al dialogo, precisó que Ecuador «no negocia con principios fundamentales, con valores, en este caso con los derechos humanos del ciudadano australiano».
Según Correa, Ecuador busca una garantía para que Assange no sea extraditado a un tercer país o que se le dé el salvoconducto para que pueda abandonar la embajada de Ecuador en Londres, donde se refugió para evitar ser extraditado a Suecia para una indagatoria por denuncias de abusos sexuales presentadas contra él.
«Suecia ha dicho nunca vamos a extraditarlo a un país que tenga pena de muerte, maravilloso, ya es un primer paso, pero que dé pasos decisivos, que diga: no vamos a extraditarlo a Estados Unidos», afirmó.
Como Pinochet
El gobernante comparó la posición del Reino Unido en el caso de Assange con la que mantuvo cuando el año 2000 denegó la extradición a España del ex dictador chileno Agusto Pinochet y opinó que hay «contradicciones» y «doble estándar». «Mientras a un criminal de esa calaña como Augusto Pinochet se le negó su extradición a España por motivos humanitarios, a Julián Assange se le dice que se tiene la obligación de extraditarlo» a Suecia, dijo.