Unánime condena al asalto por parte de la comunidad internacional
La comunidad internacional repudió ayer los ataques perpetrados contra recintos diplomáticos estadounidenses en Egipto y Libia, y lamentó la muerte del embajador en el último país, Chris Stevens, y tres funcionarios en el consulado en Bengasi.
La ONU, según señaló su secretario general, Ban Ki-moon, condenó «en los términos más enérgicos el ataque» acaecido en Libia y recordó que las autoridades libias deben proteger las delegaciones diplomáticas situadas en su país. En el mismo sentido, la Unión Europea, a través de un comunicado de la jefa de la diplomacia Catherine Ashton, indicó que el Gobierno libio está en la obligación de «tomar sin retraso todas las medidas necesarias para proteger las vidas de todos los diplomáticos y extranjeros que trabajan en Libia».
El secretario general de la Otan, Fogh Rasmussen, señaló que «es importante que la nueva Libia siga avanzando hacia un futuro pacífico, seguro y democrático». El Vaticano instó al «respeto profundo por las creencias de las diferentes religiones». Por su parte. Suiza y España, a través de sus ministros de Asuntos Exteriores, también hicieron llegar sus condolencias a Obama y a las familias de los fallecidos.