El presidente Mursi asegura que su decreto es temporal e insta al diálogo
Decenas de tiendas de campaña continúan asentadas en la plaza Tahrir.
El presidente egipcio, Mohamed Mursi, en un intento por calmar los ánimos, insistió ayer en que su declaración constitucional es temporal y no pretende concentrar poderes, al tiempo que hizo un llamamiento a las distintas fuerzas políticas para lograr un consenso en la Constitución.
Pese a sus últimas declaraciones, la idea de blindar sus poderes ha ahondado la brecha existente entre sus simpatizantes y detractores en la plaza cairota de Tahrir, en cuyas inmediaciones prosiguieron ayer los choques entre policías y manifestantes. Al menos 297 personas han resultado heridas desde el viernes en choques en el país, según informó ayer el Ministerio egipcio de Sanidad.