TESTIMONIO DE DOS LEONESES
«Es taba a 70 metros y al pri ncipio pensé que era una fuga de gas»
«Llegas para disfrutar del atletismo y al final te vas con una sensación de desasosiego y amargura». Javier Gavela, leonés de Fabero y hermano del olímpico Rodrigo Gavela, vivió en primera persona el atentado en la maratón de Boston, prueba que «no olvidaré nunca. Las imágenes que vi se van a quedar para siempre en mi mente».
Javier, que además de participar en la prueba llevaba a su cargo a otros diez atletas, no oculta que lo que más le llegó al corazón fue «la gente llorando desesperada. Muy escenas de pánico en muchos rostros». Javier ya había acabado la prueba cuando sucedieron las dos explosiones. «Me encontraba a unos 70 metros del lugar de la primera. Estaba esperando al resto de atletas que venían conmigo y al oír el ruido, sentir en mi cara un golpe no muy fuerte y ver el humo pensé que se trataba de una fuga de gas. Cuando me di cuenta realmente de que era un atentado fue unos 13 segundos después cuando explosionó el otro artefacto en otro sitio más alejado. Ahí la gente empezó a gritar», precisa Javier. «Yo me imaginé que había muchos heridos porque había mucha gente en las aceras», remarca el berciano que alabó el comportamiento de los vecinos. «Lo que yo podía ver es que la propia gente de Boston sacó de sus casas abrigos para los corredores porque estaba haciendo frío. También les llevaban comida y bebidas».
Sobre la evacuación el faberense remarca que «a pesar del pánico que empezó a aparecer en la gente, los gritos y especialmente los llantos, la gente abandonó la zona de una manera ordenada. Fueron los peores momentos. Se preguntaban porqué había pasado esto».
Para Javier la principal preocupación era su grupo de atletas. «Algunos llevaban teléfono móvil y pude contactar con ellos aunque con los otros tuve que esperar a que llegaran al hotel. Hasta ese momento no estuve más o menos tranquilo si es que puedes estarlo con una tragedia como esta».
Para Gavela, la noche fue muy larga. «Nuestro hotel esta muy cerca de un hospital y a cada minuto era un ir y venir de ambulancias». Hoy regresa «si nos dejan coger el avión» para España.