Obama sale en ayuda del primer ministro británico
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, respaldó ayer la posición del primer ministro británico, David Cameron, que no ha logrado aplacar con su promesa de celebrar en 2017 un referéndum sobre la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea la atmósfera febril entre los conservadores más euroescépticos. Obama afirmó en una conferencia de prensa conjunta, después de un encuentro en la Casa Blanca con Cameron en el que la agenda estaba marcada por la reunión del G8 que presidirá el primero —con la creación de una zona de libre comercio en Europa y Estados Unidos, la crisis siria y el control de la evasión fiscal como puntos importantes— que él apoya la posición adoptada por su colega sobre la UE
«El punto básico de David tiene sentido, quiere ver si puede reparar lo que está roto en una relación muy importante antes de romper», dijo el presidente estadounidense. Diplomáticos de EE.UU. ya habían expresado anteriormente que su interés estratégico está en la permanencia británica en la UE como garantía de influencia en una comunidad en la que hay países que tienen menos coincidencias con Washington. Mientras hierve Westminster de nuevo, sacudido por el miedo electoral conservador por el buen resultado del UKIP —partidario de salir de la UE— en unas elecciones municipales recientes con una participación del 30%, la población no parece tan agitada. Un reciente sondeo dice que, si se votase ahora sobre la permanencia en Europa, el 43% lo haría por la marcha y el 35% por quedarse.