CONVERSACIONES DE PAZ EN LA HABANA
Santos rechaza la petición de las FARC de postergar las elecciones en Colombia
"No hay la más mínima probabilidad de que yo siquiera piense esa propuesta", declara el presidente colombiano sobre la solicitud de la guerrilla

Santos (derecha) estrecha la mano del primer ministro israelí durante una conferencia de prensa conjunta, este martes en Jerusalén.
La nueva fase de negociaciones entre el Gobierno colombiano y las FARC encuentra a las partes en posiciones abismadas. La guerrilla ha pedido aplazar un año las elecciones legislativas y presidenciales, previstas para marzo y mayo del 2014, respectivamente. "No hay la más mínima probabilidad de que yo siquiera piense esa propuesta donde se prolongan los periodos [electorales], eso está totalmente descartado", declaró este martes, primero, el presidente Juan Manuel Santos desde Israel.
"Eso no va", señaló más tarde Humberto de la Calle, que encabeza el equipo que discute en La Habana los caminos para alcanzar la paz con las FARC. "No debemos distraernos en propuestas que poco contribuyen a la claridad", afirmó De la Calle, en respuesta a la solicitud presentada por Iván Márquez, uno de los líderes de la insurgencia que participa de la mesa de negociaciones que, semanas atrás, alcanzó un acuerdo sobre un tema crucial: la cuestión agraria. De la Calle descartó a su vez de plano la convocatoria a una nueva asamblea constituyente, como solicitaron también las FARC.
Debate nacional
La guerrilla viene asegurando que la agenda electoral interfiere en el complejo proceso de paz y que se requiere un mayor tiempo para discutir en Cuba. "Abramos un debate nacional sobre la urgencia y conveniencia de aplazar el calendario electoral por un año, nos referimos al aplazamiento de las elecciones de concejales, alcaldes, diputados, gobernadores, representantes a la Cámara y presidente de la República", pidió Márquez. A su juicio, "los afanes legislativos y electorales pueden maltratar y hasta aniquilar las esperanzas de reconciliación".
Las palabras se conocieron cuando el Estado colombiano y su contraparte empezaron a debatir el segundo punto de su ambiciosa agenda: la participación política. El presidente del Congreso, Roy Barreras, rechazó la iniciativa de la guerrilla. El representante a la Cámara por el Polo Democrático (izquierda parlamentaria) Iván Cepeda tampoco ve viable la propuesta de las FARC. "En principio se requeriría una reforma constitucional. Además no veo voluntad política por parte de los partidos políticos", afirmó en la web de la revista Semana.
Desconfianza social
"Eso de pedir aplazar elecciones es un imposible", dijo el representante a la Cámara por el Partido Liberal, Guillermo Rivera. Santos se juega el próximo año su reelección. El acuerdo con las FARC es una de las mejores cartas que puede presentarle a una sociedad que todavía desconfía de lo que sucede en La Habana.
Las FARC fundamentan su petición en el hecho de que se desconoce si el presidente Santos anará la contienda del año que viene o si, en caso de vencer, conservará su mayoría parlamentaria. Si esto último no sucede, un Congreso adverso podría poner obstáculos a lo que se está negociando actualmente en Cuba.