Partidarios y detractores del presidente egipcio toman la calle

Las concentraciones se saldan con dos muertos al sur de El Cairo.

Opositores al presidente Mursi en la plaza Tahrir.

Publicado por
enrique rubio | (efe) el cairo

Creado:

Actualizado:

Masas ingentes de personas se echaron ayer a las calles de todo Egipto para tratar de resolver en ellas la aguda crisis política que sufre el país, dividido entre seguidores del presidente Mohamed Mursi y sus detractores.

Las calles de El Cairo, entre las más bulliciosas del mundo, adquirieron ayer un misterioso e inusual aspecto desértico. Los pocos transeúntes y vehículos que circulaban se dirigían sin excepción a alguna de las tres grandes concentraciones en la capital a favor y en contra de Mursi, que congregaron a un número de gente sin apenas parangón desde la revolución que desbancó del poder a Hosni Mubarak, en febrero de 2011.

Cientos de miles de personas recuperaron los lemas que acabaron con Mubarak y gritaron «Fuera» o «El pueblo quiere la caída del régimen» de Mursi, en la icónica plaza Tahrir y frente al palacio presidencial de Itihadiya.

No muy lejos de ese palacio, en el barrio de Ciudad Naser, una multitud de seguidores islamistas reivindicaron por tercer día consecutivo la legitimidad del mandatario, elegido en los primeros comicios presidenciales democráticos hace un año.

Con estas y otras manifestaciones en las principales ciudades se forma el retrato de un país dividido, donde los llamamientos al diálogo como el que ayer realizó la Presidencia son poco más que un brindis al sol.

Quienes no participaron en las marchas -comercios y empresas cerraron sus puertas, como si de un día festivo se tratase- siguieron por televisión todo lo que sucedía, encerrados en sus casas por temor a un estallido de violencia que, por fortuna, no se produjo.

La mejor noticia fue el ambiente festivo y mayoritariamente pacífico que reinó en las protestas. Pese a ello se informó de dos muertes, la de un joven de 22 años en la ciudad de Beni Suef, al sur de El Cairo, en un ataque de desconocidos contra detractores de Mursi, según la agencia oficial Mena, y la de un hombre en la localidad de Asiut. Además, cientos de incontrolados se dirigieron a la sede central de los Hermanos Musulmanes en El Cairo, contra la que lanzaron cócteles molotov, que causaron pequeños incendios en las instalaciones, de acuerdo con testigos.

La violencia, sin embargo, no fue la regla. Por un día volvieron a Tahrir familias, mujeres, niños, estampas más habituales en la revolución de 2011 que durante la tumultuosa transición que ha llevado al país a una polarización sin precedentes.

Cargando contenidos...

La Presidencia egipcia, en su única reacción oficial a las masivas protestas, destacó ayer que «el diálogo es la única vía» para salir de la crisis.