DESACUERDO SOBRE EL PAPEL DE ASAD
Gobierno sirio y oposición se cruzan reproches en la cumbre de Montreux
Ban Ki-moon apela a ambas partes a aprovechar una "oportunidad histórica" para la paz. El debate sobre el papel de Asad en una futura transición marca los debates de la conferencia

El ministro de Exteriores de Siria, Walid al Mouallem, durante la conferencia.
El papel de Bashar al Asad en un proceso de transición en Siria está centrando, y según cómo encallando, los debates en la conferencia de paz que ha empezado este miércoles en Montreux (Suiza) en un ambiente de pesimismo. Representantes del régimen y de la oposición se han cruzado reproches al tiempo que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, les emplazaba a aprovechar esta "oportunidad histórica" para firmar la paz tras tres años de guerra civil. Por su parte, el jefe de la diplomacia de EEUU, John Kerry, señalaba que era imposible que Asad estuviera en un eventual gobierno de transición.
"Después de tres años lamentables de conflicto y de sufrimiento en Siria, hoy es un día de esperanza", ha dicho Ban en su discurso de apertura de la conferencia. "Estamos ante unos desafíos extraordinarios", ha dicho antes de dirigirse particularmente a las delegaciones sirias para animarles a tomar "un nuevo camino". "Todos los sirios tienen la vista puesta en vosotros. Los representantes de la oposición y del Gobierno tenéis una enorme oportunidad" y una "responsabilidad hacia el pueblo sirio", ha subrayado el dirigente de la ONU.
Negociaciones "ni fáciles ni rápidas"
Kerry y su homólogo ruso, Sergei Lavrov, han coincidido en que las negociaciones no serán "ni fáciles ni rápidas". Ellos mismos han evidenciado las diferencias existentes sobre la formación de un gobierno de transición en Siria. "Bashar al Asad no formará parte de un gobierno de transición. Es imposible, inimaginable que este hombre que ha dirigido tal violencia contra su propio pueblo pueda conservar la legitimidad para gobernar", ha dicho el secretario de Estado de EEUU. Más sutil ha sido Lavrov, que ha preferido instar a las partes a alivar la situación humanitaria que se vive en el país y a fortalecer la confianza para que las negociaciones puedan llegar a buen puerto.
El representante de Arabia Saudí, el ministro Saud al-Faisal, se ha alineado con las tesis de EEUU y ha considerado que la transición en Siria no puede depender ni de Asad de ni quienes tienen "las manos manchadas de sangre". Por su parte, el ministro de Exteriores de Francia, Laurent Fabius, ha pedido altos el fuego inmediatos en Siria y la apertura de corredores humanitarios que permitan hacer llegar ayuda a la población civil afectada por el conflicto.
"Traidores" y "vendidos"
A las llamadas a la entente han hecho oídos sordos los representantes sirios. El jefe de la diplomacia del régimen de Asad, Walid Mouallem, ha calificado de "traidores" y "agentes vendidos a los enemigos" de Siria a los representantes de la oposición sentados frente a él . "Pretenden representar al pueblo sirio. Si queréis hablar en nombre de los sirios, no deberías ser traidores a ese pueblo", les ha espetado.
Mouallem también ha cargado contra Kerry para advertirle de que "nadie en el mundo tiene derecho a retirar la legitimidad a un presidente, a una constitución o a una ley excepto los propios sirios". Ban le ha afeado su actitud poco constructiva.
El jefe de la delegación opositora, Ahmad Yarba, ha reclamado a Asad que ceda el poder a un gobierno de transición según lo estipulado en la conferencia de Ginebra-1. "Queremos saber si tenemos un interlocutor en esta sala y, en este caso, le pedimos que firme el Comunicado de Ginebra que establece que todas las competencias de (Bashar) Al Asad, ejecutivas, militares y jurisdiccionales, deben ser transferidas a un órgano transitorio de gobierno", ha dicho Yarba.
El dirigente opositor ha señalado que "esta es la única sustancia" que debe esperarse de esta conferencia de paz para Siria: "la puesta a un lado de Al Asad y de todos los símbolos de su régimen".