Los bosnios piden que se vayan los políticos y crear un Gobierno de expertos
Miles de bosnios salieron ayer un día más a las calles de Sarajevo y de otras ciudades para reclamar justicia y empleo y exigir la dimisión de los responsables políticos a los que acusan de la corrupción, de la pobreza y el estancamiento del país.
En Sarajevo, miles de manifestantes frente al edificio de la Presidencia lanzaron gritos de «ladrones, fuera» y enarbolaron pancartas en las que denunciaban el saqueo por parte de los políticos y la protección que jueces y policías ofrecen a «la banda en el poder».
Tras la dimisión de los Gobiernos de cuatro de los diez cantones de la Federación bosnia, los manifestantes centraron ayer sus exigencias en la caída del Ejecutivo federal de este ente común de musulmanes y croatas, que, junto a la entidad autónoma serbia, conforma Bosnia-Herzegovina.
Los manifestantes crearon un comité de representantes que trasladará sus exigencias y un ultimátum para que el Gobierno presente su renuncia y abrir la puerta a la creación de un comité de expertos y profesionales que asuma transitoriamente las tareas de gobierno.
Sin embargo, el primer ministro federal, el socialdemócrata Nermin Niksic, se negó a dimitir y rechazó otras exigencias, como que los manifestantes puedan dirigirse diariamente a la nación a través de las televisiones públicas. Niksic declaró a la prensa que «sería irresponsable dimitir para que llegue alguien de la calle y asuma el poder», e insistió en que cualquier cambio se realizará siguiendo los procedimientos existentes.
Así, propuso la celebración de elecciones anticipadas, para lo que sería preciso primero que el Parlamento apruebe enmiendas legales para poder adelantar los comicios generales, previstos para octubre.
De no ser posible acelerar el proceso, Niksic abogó porque el alto representante de la comunidad internacional en Bosnia, Valetin Inzco, convoque elecciones aplicando sus amplias prerrogativas.