EEUU y Rusia cierran sin avances su diálogo sobre la crisis en Ucrania
Los responsables de la diplomacia de Estados Unidos, John Kerry, y de Rusia, Serguéi Lavrov, cerraron ayer sin avances una reunión en Londres en la que aspiraban a encontrar soluciones para la crisis en Ucrania.
Kerry mantuvo sus advertencias sobre nuevas sanciones si Rusia decide la anexión de Crimea tras el referéndum previsto para el domingo, mientras el ministro ruso de Exteriores insistió en que su país respetará la decisión que salga de ese plebiscito.
El Gobierno del presidente ruso, Vladímir Putin, no tiene intención de tomar nuevas decisiones estratégicas hasta después de la votación en la república autónoma ucraniana, según trasladó Lavrov a su colega estadounidense, que se mostró «profundamente preocupado» por el despliegue de tropas rusas en la zona.
Crimea es un enclave estratégico a orillas del Mar Negro que formó parte de Rusia hasta 1954 y que, según sostuvo Lavrov en una rueda de prensa posterior al encuentro, es «más importante» para su país que las Malvinas para el Reino Unido. Ambos diplomáticos mantuvieron un diálogo de seis horas en la residencia del embajador estadounidense en Londres, una reunión durante la cual se les vio pasear por los jardines del la vivienda, en las inmediaciones del céntrico Regent’s Park. Tras el largo encuentro, el secretario de Estado de EE UU afirmó que ha puesto sobre la mesa diversas opciones que en su opinión conciliarían los intereses de Rusia en la región con la posibilidad de que Ucrania mantenga su integridad territorial.