La contraofensiva kurda surte sus primeros efectos con la toma de dos ciudades en Irak
Miembros de la Marina guiando a un avión .
La contraofensiva que los ‘peshmergas’ kurdos, con el apoyo de los bombardeos de EE UU, han lanzado sobre las posiciones yihadistas en el norte de Irak dio ayer sus primeros frutos con la toma de dos ciudades estratégicas.
Las localidades de Gwer y Majmur, en los límites de la región autónoma del Kurdistán iraquí, fueron hostigadas durante dos días por los cazabombarderos estadounidenses, lo que permitió a la infantería kurda avanzar ayer sobre ellas sin encontrar excesiva resistencia.
La ubicación de ambas localidades es capital para alejar el fantasma del grupo yihadista Estado Islámico (EI) del hasta ahora próspero y estable Kurdistán iraquí, un firme aliado occidental en el avispero iraquí.
Majmur está enclavada en la confluencia de las provincias de Kirkuk, Erbil y Nínive, por lo que su captura encierra un alto valor estratégico, pese a que el EI permanece fuerte en sus bastiones, especialmente la cercana ciudad de Mosul, la segunda mayor de Irak, que capturó hace justo dos meses. El Pentágono confirmó que ayer llevó a cabo una cuarta serie de ataques aéreos selectivos .