Erdogan gana con mayoría absoluta las elecciones presidenciales en Turquía
Al mandatario le sirvió sólo con la primera vuelta para imponerse a sus rivales.
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, se perfilaba ayer como vencedor desde la primera vuelta de la elección presidencial, prolongando cinco años su liderazgo a la cabeza de país a pesar de las advertencias de deriva autoritaria. Según resultados parciales, con tres cuartas partes de las papeletas escrutadas, Erdogan se imponía con un 52% de los votos en estos comicios, celebrados por primera vez por sufragio universal directo, lejos de sus dos contrincantes.
El candidato de los dos principales partidos de oposición, Ekmeleddin Ihsanoglu, un prestigioso académico de 70 años, ex jefe de la Organización de la Cooperación Islámica (OCI), reunió alrededor del 39% de los sufragios, mientras que Selahattin Demirtas, de la minoría kurda del país, candidato del Partido democrático popular (HDP), apenas obtuvo un 9% de apoyos.
Si se confirma esta victoria, supondría un éxito personal para Erdogan, en el poder desde 2003, que se uniría al padre fundador de la Turquía moderna y laica, Mustafa Kemal Atatürk, en el palmarés de los dirigentes más emblemáticos del país.
Un cargo simbólico
Obligado a ceder el sillón de primer ministro en las elecciones legislativas de 2015, Erdogan ya había expresado su deseo de conservar las riendas del país desde la presidencia, un cargo fundamentalmente simbólico.
El primer ministro, que falló en 2013 en su intento de instaurar un régimen presidencial, había dejado claro que utilizaría todos los poderes a su alcance para reformar la Constitución y « presidencializar» el gobierno. «El presidente elegido y el gobierno elegido trabajarán codo con codo», insistió de nuevo ayer, al depositar su voto en un colegio de la parte asiática de Estambul.
Como se esperaba, Erdogan se impuso ante sus adversarios tras una campaña electoral marcada por su carisma, el poder financiero de su partido, Justicia y Desarrollo (AKP), y su influencia sobre los medios de comunicación del país.
Frente a los enardecidos discursos del jefe del Gobierno, Ihsanoglu solo había conseguido dar una imagen de abuelo tranquilizador, pero sin destacar. Este domingo, denunció una campaña «injusta y desproporcionada de su rival.