Tsipras y Putin abogan en Moscú por poner fin a la guerra de sanciones
El primer ministro griego y el presidente ruso firman un Plan de Acción económico.
Tsipras y Putin firman un Plan de Acción conjunto para 2015-2016 en el Kremlin.
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, y el presidente ruso, Vladímir Putin, abogaron ayer por poner fin a la política de sanciones y contrasanciones entre la Unión Europea y Rusia, que ha causado graves daños a las economías de sus países.
«Círculo vicioso», como lo llamó Tsipras, o «guerra de sanciones», para Putin, ambos coincidieron en que estas medidas no resuelven los problemas surgidos entre Bruselas y Moscú por la crisis de Ucrania.
Los dos mandatarios hablaban a la prensa después de mantener en el Kremlin unas conversaciones precedidas por fuertes críticas de algunos socios europeos a Tsipras y por especulaciones sobre la posibilidad de que Grecia pidiera asistencia financiera a Moscú para paliar su endeudamiento en plenas negociaciones con Bruselas.
«El mejor modo de resolver estos problemas es poner fin a la guerra de sanciones y a las medidas de respuesta» de Rusia, dijo Putin.
Tsipras subrayó que el embargo a las importaciones de productos frescos europeos por parte de Rusia infligió una «gran herida» a la economía griega mientras Putin recordó que el comercio bilateral se redujo el pasado año un 40 por ciento.
«Pero entendemos perfectamente que esas medidas de respuesta fueron una réplica a las sanciones con cuya lógica no estamos de acuerdo y esto ya lo hemos declarado públicamente», dijo el jefe del Gobierno heleno.
Diversos medios habían especulado que Moscú pudiera hacer alguna excepción en el embargo agrícola a los países europeos más reticentes a las sanciones y el ministro de Agricultura ruso, Nikolai Fiodorov, nombró el martes concretamente a Grecia, Hungría y Chipre.
Pero de las declaraciones de Putin y Tsipras quedó ayer claro que de momento, al menos, no hay nada de ello.
El jefe del Kremlin aseguró que el izquierdista primer ministro griego no ha pedido ayuda financiera a Rusia y que únicamente hablaron de «realizar distintas inversiones en el terreno de las infraestructuras, transporte, energía etc.».
Ambos mandatarios firmaron un Plan de Acción conjunto para 2015-2016 que prevé la cooperación en distintos ámbitos económicos, pero no se han anunciado en esta visita acuerdos concretos.
Como se preveía, Putin ofreció a Tsipras la posibilidad de que Grecia se conecte al nuevo gasoducto ruso-turco (Turkish Stream) que se quiere construir bajo el Mar Negro para llevar gas ruso a Europa y que convertiría a Grecia en «uno de los principales centros europeos de distribución de energía».