Un terremoto de 7,8 grados sacude Nepal y deja más de 1.300 de muertos
La Oficina de Información Diplomática señala que, de momento, no hay constancia de víctimas españolas.
El terremoto derribó numerosos edificios, entre ellos una torre del siglo XIX en la capital de Nepal y provocó una avalancha mortal en el Monte Everest.
El terremoto de 7,8 grados que golpeó ayer Nepal superó oficialmente la barrera de los 1.300 muertos, según informaron fuentes oficiales, que estuvieron actualizando la lista de fallecidos durante todo el día y dan por hecho que aún seguirá subiendo.
De momento, no se han dado cifras oficiales de heridos en el terremoto, que también se sintió en las vecinas China e India, donde murieron 13 y 34 personas, respectivamente.
Tras una jornada en la que los sucesivos recuentos pusieron de manifiesto la magnitud de la tragedia acaecida en Nepal, las autoridades no paran de buscar gente bajo los escombros y tratando de medir los efectos del terremoto en el país.
A medida que fue entrando la tarde en Katmandú, miles de personas salieron a la calle, preparándose para pasar la noche al raso por temor a nuevas réplicas.
El terremoto, que inicialmente fue marcado por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) como de una intensidad de 7,5 grados en la escala de Richter, posteriormente recalificado como de 7,9 y en este momento como de 7,8, tuvo su epicentro a unos 80 kilómetros al noroeste de Katmandú.
La capital nepalí, donde se pueden ver edificios derrumbados, particularmente antiguos, incluidos templos y monumentos, tenía hoy una gran afluencia de público en centros comerciales y algunas zonas históricas dada la afluencia de turismo interno para el fin de semana.
Algunas calles y vías alrededor de la ciudad, en barrios como el de los Newari, construidos a la vieja usanza, sufrieron de manera más fuerte el impacto y la caída de edificios. Los hospitales de la capital están en estado de emergencia, mientras los servicios de emergencia han pasado el día trabajando en el desescombro de los edificios caídos, con el objetivo de encontrar supervivientes.
Mientras en Nepal el número de muertos iba creciendo sin parar, fuera del país se fueron repitiendo además las expresiones de solidaridad.
Los reyes Felipe VI y Letizia de España enviaron un telegrama de condolencia al presidente de Nepal, Ran Baran Yadav, y el primer ministro indio, Narendra Modi, convocaba de urgencia a su gabinete para tratar de responder a los efectos de la tragedia tanto en la India, donde se han registrado 34 muertos, como en el vecino Nepal.
China, donde el seísmo ha causado 13 muertos, indicó que enviará a Nepal un equipo de rescate con 40 expertos. La Unión Europea anunció que estudia dar ayuda financiera. La Oficina de Información Diplomática informó que, de momento, no existe constancia de la existencia de víctimas españolas.