Cameron endurece las medidas contra la inmigración en Reino Unido
El primer ministro británico prepara una ley que anunciará la próxima semana.
Cameron ofrece un discurso sobre inmigración.
Un aumento del 50% en la inmigración neta a Reino Unido en el año 2014 obligó ayer al primer ministro británico, David Cameron, a adelantar las líneas de un nuevo proyecto de ley que incluirá en el programa legislativo que se anunciará la próxima semana. Los objetivos de la ley son endurecer la persecución de la inmigración ilegal y reducir los subsidios a los inmigrantes de la Unión Europea.
«Una inmigración descontrolada puede dañar el mercado laboral y oprimir los salarios y la gente trabajadora quiere un Gobierno que esté de su lado. La inmigración descontrolada significa que mucha gente entra legalmente en Reino Unido pero se queda ilegalmente. Y la gente está harta de un sistema que permite a quienes no deberían estar en nuestro país que permanezcan aquí», dijo Cameron.
Las últimas cifras publicadas por la Oficina Nacional de Estadísticas confirmaron que el Gobierno de coalición entre conservadores y liberal-demócratas no cumplió en ninguno de los cinco años de ejercicio su objetivo de reducir la inmigración neta a 100.000 personas. En 2014 fue de 318.000, un aumento ligeramente inferior al 0,5% de la población del país, 64,1 millones.
Cameron culpó de la inmigración a los laboristas que le precedieron y a las restricciones que sus aliados liberal-demócratas pusieron en sus planes. Con mayoría parlamentaria, el primer ministro quiere ahora alcanzar su objetivo. Parece imposible. La cifra de británicos que regresaron a su país en 2014 fue ya de 83.000. De los 558.000 restantes, 290.000 son ciudadanos de países no comunitarios y 268.000 proceden de la UE. Los emigrados fueron 323.000.
Poderes
La medida más llamativa entre las adelantadas por Cameron para reducir el número de inmigrantes ilegales es dar poder legal a la policía para iniciar procesos de incautación de sus salarios, mayores controles de la legalidad de la residencia cuando se alquila una vivienda o la expulsión del país antes de que se pueda presentar un recurso.
Sobre las restricciones de subsidios a los llegados de países de la Unión Europea, David Cameron no adelantó nada. El Gobierno laborista ya introdujo un ‘derecho de residencia’ que permite a las autoridades británicas negar subsidios a ciudadanos comunitarios que no han tenido capacidad para encontrar empleo en seis meses. Y el suyo les exigió residencia en suelo británico durante al menos tres meses para pedir algunos subsidios.