El fiscal confirma que el móvil del grave ataque al tren de alta velocidad fue el terrorismo
La Fiscalía considera que el suceso habría sido una matanza sin la intervención de los tres pasajeros .
El fiscal durante la rueda de prensa en el palacio de justicia.
Ayoub El Khazzani, el marroquí sospechoso de haber querido cometer una matanza en el tren Thalys Amsterdam-París, fue presentado este el juez como presunto autor de «tentativas de asesinatos en relación con una empresa terrorista», entre otros cargos, anunció el fiscal de París, François Moulins.
En el momento del ataque, llevaba un fusil de asalto AKM con 270 cartuchos, una pistola Luger y una «botella de 50 cl con gasolina», precisó en conferencia de prensa el fiscal.
Además de ese «armamento pesado» que había sido señalado por su pertenencia a un movimiento radical, viajó recientemente a Turquía, «vía posible de paso a Siria», agregó Moulins. Regresó a Europa el 4 de junio pasado en un vuelo procedente de Antakya, ciudad turca cercana a la frontera siria.
Pese a sus declaraciones «fantasiosas» para negar toda acción terrorista, su proyecto aparece «premeditado y de objetivo preciso», puesto que se negó a tomar los trenes precedentes en los que había asientos disponibles, y mostró una «actitud resuelta» durante el ataque.
Las investigaciones concernirán ahora «la procedencia de las armas» en su posesión, «su recorrido», «las complicidades de las que gozó y sus fuentes de financiación», precisó el fiscal.
Sus afirmaciones no convencieron a los investigadores, confortados en sus sospechas por el análisis de su teléfono celular, que permitió establecer que El Khazzani consultó un vídeo de cantos yihadistas el viernes antes de subir al Thalys.
Las autoridades consideran que el ataque, ocurrido el viernes por la tarde entre Bélgica y Francia, habría producido una «verdadera matanza» sin la intervención de los pasajeros que neutralizaron a Ayoub El Khazzani cuando salía del baño del vagón con armas en mano.
La policía belga llevó a cabo el lunes por la noche dos registros en Bruselas para tratar de determinar los «lugares donde vivió el detenido».