Los refugiados siguen haciendo uso del corredor informal de Croacia a Europa occidental
Al menos 13 sirios pierden la vida al colisionar su bote con un buque en el mar Egeo.

Inmigrantes en la localidad croata de Tovarnik.
El corredor informal para refugiados de Oriente Medio desde el sureste de Europa hasta los países occidentales de la Unión Europea siguió funcionando ayer por tercer día consecutivo.
Aunque todos los gobiernos implicados -el croata, el esloveno, el húngaro y el austríaco- niegan explícitamente que exista un acuerdo al respecto, los números hablan por sí mismos.
Desde el pasado miércoles entraron en Croacia 27.000 refugiados a través de la frontera serbia, mientras que Austria ha registrado sólo este fin de semana la llegada de unas 20.000 personas en sus fronteras, sobre todo con Hungría.
Las autoridades croatas montan en autobuses y trenes a los refugiados recién llegados a su frontera este para enviarlos sobre todo a Hungría, donde hacen lo mismo para llevarlos a Austria. Allí, los refugiados son repartidos por distintas regiones del país alpino, para seguir su viaje hacia Alemania, el destino preferido de la enorme mayoría de los refugiados.
Nueva tragedia
Al menos 13 refugiados sirios -entre ellos seis menores- murieron ayer y otros 13 se encontraban desaparecidos al hundirse el bote neumático en el que viajaban tras colisionar en aguas del Egeo con un barco de pasajeros turco.