Mueren 15 personas en Yemen en varios ataques contra sedes oficiales

Una columna de humo se eleva sobre el hotel Al-Qasr, sede provisional del Gobierno yemení.
Un ataque reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico (EI) contra la sede provisional del Gobierno yemení y dos cuarteles militares en la provincia meridional de Aden causó ayer la muerte de al menos 15 combatientes, entre ellos cinco soldados de la coalición que encabeza Arabia Saudí.
El vicepresidente y primer ministro yemení, Jaled Bahah, y los miembros de su gabinete salieron ilesos del ataque contra el hotel Al Qasr, desde el que de forma temporal ejercen sus funciones.
Entre los fallecidos, además de milicianos yemeníes progubernamentales, figuran cuatro soldados emiratíes y uno saudí, que integran la coalición liderada por Riad, según las agencias oficiales emiratí, WAM, y saudí, SPA.
Horas después de los ataques, el EI asumió su autoría en un comunicado difundido en foros yihadistas en Internet, en el que explicaron que fueron perpetrados por terroristas suicidas, de los que publicaron fotografías.
En la nota, el grupo aseguró que llevó a cabo «cuatro ataques suicidas contra una concentración de oficiales y militares saudíes, emiratíes y yemeníes en Adén».
El EI detalló que los dos primeros ataques tuvieron como objetivo el hotel Al Qasr y causaron un gran número de víctimas.
El grupo terrorista destacó además que un suicida utilizó un tanque bomba para destruir la sede de las fuerzas conjuntas saudíes y emiratíes. Asimismo, un ataque similar hizo saltar por los aires la sede de la administración militar emiratí, añadió la nota.
Sin embargo, la versión del EI se contradice con la ofrecida por las agencias oficiales emiratí y saudí, que aseguraron que los ataques fueron perpetrados con misiles.
Las autoridades yemeníes y los miembros de la alianza árabe responsabilizaron a los rebeldes hutíes y a las milicias del ex presidente Ali Abdalá Saleh, aliado de los insurgentes, de los ataques, que también se saldaron con un número indeterminado de heridos.
El propio Bahah acusó a los insurgentes y afirmó en un comunicado que los ataques de ayer se suman a «los cientos que han matado a inocentes en Adén y otras provincias yemeníes en una guerra absurda».