LA BATALLA MÁS COMPLICADA
Hollande afirma que Francia será implacable con el último «acto de guerra» del yihadismo
El presidente galo promete responder con todos los medios y en todos los terrenos con el apoyo internacional.

Una mujer enciende una vela en la plaza de la República de París en memoria de las víctimas de los atentados en la noche del viernes en el centro de la capital francesa.
El presidente francés, François Hollande, responsabilizó ayer al Estado Islámico de los seis atentados terroristas coordinados por tres comandos que el viernes causaron en París 129 víctimas mortales y 352 heridos, 99 de ellos muy graves, según un saldo provisional y evolutivo. La organización yihadista asumió la matanza en represalia por la intervención de la aviación gala en Siria en un comunicado en el que aseguró que los ocho activistas ejecutores se suicidaron mediante la activación de los chalecos cebados con explosivos que portaban mientras que las autoridades galas aseguraron que los terroristas muertos fueron siete.
En una alocución pública al país desde el palacio del Elíseo, sede de la presidencia francesa, Hollande consideró la ofensiva de ataques simultáneos perpetrados en París y Saint Denis, localidad donde se ubica el Stade de France, «un acto de guerra que estaba preparado, organizado y planificado desde el exterior y con complicidades interiores que la investigación establecerá». «Porque ha sido agredida cobarde, vergonzosa y violentamente, Francia será implacable respecto a los bárbaros de Daesh (acrónimo árabe del EI) y actuará con todos los medios convenientes en el marco del derecho y en todos los terrenos, tanto interiores como exteriores, en concertación con nuestros aliados que son apuntados por esta amenaza terrorista», proclamó.
El jefe del Estado y de los ejércitos, que concita el apoyo de los líderes mundiales para dar una respuesta conjunta al terrorismo, afirmó al término de un Consejo de Defensa con varios miembros de su Gobierno que el «acto de guerra contra Francia» pretendía atentar contra «los valores que defendemos por todo el mundo y contra lo que somos, un país libre que habla al conjunto del planeta». «Lo que defendemos es nuestra patria, pero también mucho más, son los valores de humanidad, y Francia sabrá asumir sus responsabilidades», añadió al pedir «unidad» y «sangre fría» a sus conciudadanos. «Francia es fuerte y, aunque pueda ser herida, se levanta siempre y nada podrá tumbarla», apostilló.
Hollande, que la víspera había decretado el estado de emergencia en todo el país por primera vez desde la guerra de Argelia en 1961, señaló que «las fuerzas de seguridad interior y el Ejército están movilizados al más alto nivel de sus posibilidades» y confirmó que «todos los dispositivos de seguridad han sido reforzados». Anunció que las banderas ondearán a media asta durante tres días en señal de duelo nacional y que el lunes se guardará un minuto de silencio a mediodía en memoria de las víctimas. Mañana también comparecerá ante el Parlamento francés reunido en sesión plenaria extraordinaria de las dos Cámaras (Congreso y Senado) en Versalles para «unir a la nación en este trance».
Mediante un comunicado difundido en Internet, el EI asumió la autoría de los atentados y aseguró que todos los integrantes de los comandos ejecutores habían muerto.
El movimiento yihadista amenazó a Francia con que seguirá siendo su objetivo prioritario «mientras lidere la campaña cruzada» tras haberse atrevido a insultar al profeta Mahoma, una alusión a la matanza cometida a comienzos de año en el semanario satírico Charlie Hebdo. «Se jactaron de luchar contra el islam en Francia y de atacar a los musulmanes en la tierra del califato con sus aviones, que no les sirvieron para nada en las calles de París», agregó antes de avisar que «esta batalla es la primera y una advertencia para los que quieran aprender de ella».
Un asaltante del Bataclan fue identificado por los investigadores gracias a una huella dactilar detectada en un dedo amputado. Se trata de un ciudadano francés nacido hace 30 años en la localidad de Courcouronnes y fichado por sus vínculos con las redes islamistas radicales tras ocho condenas entre 2004 y 2010 por delincuencia común sin llegar a entrar en prisión. Fuentes de la investigación confirmaron el hallazgo de un pasaporte sirio cerca del cuerpo mutilado de uno de los terroristas suicidas que activaron los explosivos que portaban en los alrededores del Stade de France.
Medios policiales indicaron que algunos testigos dijeron haber visto a los agresores llegar al Bataclan a bordo de un vehículo matriculado en Bélgica, lo que refuerza la hipótesis de un comando procedente del extranjero sin descartar la presencia de activistas franceses.