Rajoy elude calificar de «acto de guerra» los atentados de París
El presidente insiste en que es preciso un acuerdo con Bashar el Asad.
Mariano Rajoy no quiere emplear un lenguaje bélico. El presidente del Gobierno defiende que los países aliados de la Otan deben seguir la máxima de «todos para uno y cada uno para los demás» pero será difícil oír de su boca que la mejor manera de combatir a los terroristas del Estado Islámico es una intervención militar, ya sea terrestre o aérea. Y ni siquiera los atentados de París le han hecho cambiar de idea. «Podemos utilizar los calificativos que queramos -dijo ayer en alusión a las palabras del presidente francés, François Hollande, y su afirmación de que estamos ante un «acto de guerra»- pero lo que es obvio es que este es un hecho repugnante como lo es todo aquel en el que una persona se erige en propietaria de la vida de otro».
El jefe del Ejecutivo español, que participa en una reunión del G-20 en la ciudad turca de Antalya, situada a unos 700 kilómetros de la frontera siria, aseguró que de momento nadie, tampoco el anfitrión, Recep Tayip Erdogan, ha hecho estos días ninguna petición de carácter militar a España ni se ha hablado de intervenir o intensificar los ataques aéreos sobre las posiciones del Estado Islámico por parte de Estados Unidos, Reino Unido, Francia o Australia.
Lo dijo, eso sí, antes de participar en una cena con los líderes de las potencias más ricas del mundo, en la que justamente estaba previsto abordar cuestiones relativas al combate del terrorismo yihadista, durante una comparecencia en la que, en todo caso, dejó clara su posición previa. «Para mí la solución -dijo- es un acuerdo como el que en su día hubo con Irán sobre la cuestión nuclear con Rusia, Estados Unidos y la Unión Europea y fijar claramente lo que es el objetivo: Daesh».
El presidente del Gobierno, que aprovechó su viaje para saludar a primera hora de la mañana a los militares españoles destacados en la ciudad turca de Adana -situada al sur del país, a tan solo 250 kilómetros de la ciudad siria de Alepo-, no perdió además la ocasión de recordar que la única participación de España en una misión de la Otan relacionada con este conflicto es puramente defensiva: tiene desplegada una batería Patriot para neutralizar misiles que puedan ser lanzados desde el país dirigido por Bashar el-Asad y da protección a más de un millón de civiles y a la base aérea de Incirlik, utilizada por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos desde 1954.
Minuto de silencio
Miles de ciudadanos guardaron ayer un minuto de silencio a las puertas de los ayuntamientos como muestra de homenaje a las víctimas de los atentados del viernes en París.
En Madrid la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, presidió ayer una nueva reunión de seguimiento de los atentados, a la que asistieron el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, y el de Interior, Jorge Fernández Díaz.
Fernández Díaz, en declaraciones a Catalunya Ràdio, ha subrayado que los ataques terroristas en París suponen una declaración de guerra «a la civilización», aunque no convencional, y ha avisado de que España está «amenazada» por el yihadismo debido a su «situación geoestratégica».
Por su parte, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha acudido a la concentración celebrada en Getafe (Madrid), donde ha emplazado a todos los partidos a que se sumen al pacto por las libertades y contra el terrorismo y al pacto antiyihadista porque, a su juicio, es «condición necesaria» para afrontar un «desafío» que concierte a todos.
Tras las muestras de cariño que se sucedieron el sábado en numerosos puntos del país, ayer se celebraron concentraciones silenciosas impulsadas por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).
Su presidente, que también es alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha proclamado que la democracia, la paz, la libertad y la convivencia son las bazas con las que se logrará derrotar al terrorismo «para siempre».