Seúl, Tokio y Washington hacen piña ante el desafío norcoreano
Critican con dureza la prueba nuclear, de la que existen dudas.
Surcoreanos gritan eslóganes en Seúl durante las protestas contra la prueba nuclear.
Los líderes regionales criticaron ayer con dureza a Corea del Norte por su prueba nuclear, y apostaron por una respuesta contundente y coordinada a sus provocaciones y por buscar nuevas sanciones de la ONU para Pyongyang.
Corea del Sur, Japón y Estados Unidos han tomado la iniciativa para liderar la reacción de la comunidad internacional un día después del nuevo ensayo nuclear anunciado por Corea del Norte, el primero supuestamente realizado por este país con una bomba de hidrógeno.
El primer ministro nipón, Shinzo Abe, y el presidente de EE UU, Barack Obama, mantuvieron ayer una conversación telefónica en la que apostaron por acciones concretas y coordinadas a nivel internacional para enviar un mensaje claro al régimen de Kim Jong-un, con vistas a que cese sus ensayos atómicos y de misiles.
Obama afirmó que la prueba nuclear norcoreana es una amenaza para la región y para la comunidad internacional, y recalcó el compromiso de Estados Unidos para garantizar la seguridad de todos sus aliados, señalaron fuentes del Ejecutivo nipón a la agencia nipona Kyodo.
El presidente estadounidense también trató el tema con su homóloga surcoreana, Park Geun-hye, quien aseguró que Corea del Sur hará pagar al Norte «un precio correspondiente» al ensayo nuclear.
Park anunció que promoverá que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adopte una resolución «firme» ante la última actuación del país vecino y le imponga «fuertes sanciones», según recogió la agencia local Yonhap.
A la espera
Asimismo, continúan las dudas sobre si Corea del Norte ha logrado realmente desarrollar y detonar con éxito una bomba H (también llamada termonuclear o de hidrógeno), un arma más potente que los dispositivos empleados en sus tres ensayos anteriores. Detectores sísmicos de todo el mundo registraron el martes un temblor de 5,1 grados que apuntaría a una prueba atómica subterránea en Corea del Norte, y que alcanzó una intensidad similar o ligeramente inferior a la realizada en 2013.