La UE vuelve a reaccionar a golpe de atentado prometiendo unidad
Los 28 reiteran en Bruselas su compromiso de mejorar el trasvase de información sensible.

Fernández Díaz y algunos de sus homólogos europeos, en la reunión de ayer. OLIVIER HOSLET
A. L. | Bruselas
No podían esperar mucho más tiempo. Había que reaccionar y lo hicieron con enorme rapidez teniendo en cuenta los cánones bruselenses. En política, la batalla del relato es esencial y Europa hace demasiado tiempo que la está perdiendo. Había que dar un mensaje. Claro, contundente: unidad. Somos uno, no 28. Le ha tocado a Bélgica, pero mañana quién sabe. Los ministros de Interior de la UE se reunieron en Bruselas de forma urgente y extraordinaria para mostrar su «inmensa solidaridad con los belgas» y reiterar su compromiso de máxima colaboración. Sí, otra vez. ¿Por qué ahora será diferente? La batalla del relato continúa.
Se reunieron durante tres horas y aprobaron una declaración final con un decálogo de propuestas fundamentales tan fáciles de asumir como difíciles de aplicar dado lo enrevesado del mundo de las inteligencias europeas, extremadamente celosas de la información sensible que manejan. Así se confirmó tras el 11-S de Nueva York, el 11-M de Madrid, el 7-J de Londres o el 13-N parisino. Se prometió mucho y no se hizo nada. Así que la pregunta más repetida de la rueda de prensa fue: ¿Por qué ahora debemos creerlos? Los políticos que comparecieron salieron como pudieron.
El mensaje, sin embargo, es que a partir de ahora será diferente. Así lo expresó el ministro español en funciones, Jorge Fernández Díaz, haciendo uso de un dicho que quizá no era el más adecuado: «Esperemos que se haga bueno aquello de no hay mal que por bien no venga». En este sentido, recalcó que es «hora de pasar de las musas al teatro y actuar. Sabemos lo que hay que hacer, tenemos todas las posibles soluciones identificadas, así que sólo queda implantarlas», subrayó, recalcando que «la guerra que nos han declarado los yihadistas la vamos a ganar».
En equipo
En este sentido, el comisario europeo de Interior, Dimitris Avramopulos, dijo salir de la reunión «más contento de lo que entró», y anunció que los países acordaron crear un equipo conjunto europeo con especialistas antiterroristas de los 28. La idea es que trabaje dentro del nuevo centro del terrorismo abierto en enero dentro de la sede de Europol. «Las infraestructuras las tenemos, ahora debemos dotarlas de contenido», recalcó el comisario, quien confesó que hasta la fecha «la falta de confianza» ha sido la nota predominante.
Entre los compromisos adquiridos, destaca la necesidad de impulsar con la mayor celeridad posible el llamado PNR, el registro de pasajeros que servirá para extremar la vigilancia sobre los llamados combatientes extranjeros. Lleva un lustro durmiendo el sueño de los justos por las exigencias del Parlamento Europeo de no vulnerar la privacidad de las personas.