INTENTONA MILITAR
Una rebelión popular acaba con el golpe en Turquía
Hay al menos 190 muertos, la mayor parte militares rebledes, y 1500 detenidos. El presidente Erdogan dice que la asonada ha sido un "acto de alta traición" y que los golpistas "pagarán un alto precio"
Soldados y partidarios del presidente Erdogán sobre un tanque en la Plaza Taksim de Estambul.
El Gobierno turco da por controlada la situación en el país y por sofocado el intento de golpe de Estado contra el presidente, Recep Tayyib Erdogan, que esta madrugada ha llegado al aeropuerto de Estambul. La intentona golpista le sorprendió fuera de la capital, Ankara. En una comparecencia en el mismo aeropuerto, el presidente turco dijo que la intentona golpista había sido "un acto de traición" y que los responsables "pagarán un alto precio". Siete horas después de la asonada militar, el islamista Recep Tayyip Erdogan mantiene el control del país, un socio fundamental de la UE.
Un multitud salió a las calles de Estambul con banderas turcas después de que el presidente del país, , instara a la población a rechazar el golpe de Estado en curso. En una llamada por teléfono a la televisión CNNTürk transmitida en directo, Erdogan instó a sus conciudadanos a protestar contra los golpistas.En la céntrica plaza Taksim de Estambul se congregó un grupo de personas que enarbolaban banderas turcas.
El golpe no ha sido sin embargo incruento. El jefe interino del Estado Mayor de Turquía, Ümit Dünar, declaró que han muerto 194 personas, entre ellas 104 golpistas, mientras que 1.536 militares fueron detenidos, entre ellos dos generales.
"El intento de golpe de Estado fue rechazado desde el inicio por la comandancia (del Ejército). Una solidaridad histórica en Turquía hizo fracasar el intento golpista", aseveró el alto responsable militar.
Dünar, nombrado esta madrugada jefe interino del Estado Mayor ante la detención temporal por parte de los golpistas de Hulusi Akar, agregó que otras 90 personas, entre ellas dos militares, 41 policías y 47 civiles, han muerto durante la intentona golpista. Akar ya ha sido liberado y se encuentra nuevamente de servicio, agregó Dünar en una rueda de prensa transmitida por las cadenas de noticias locales.
"Muchos comandantes fueron tomados rehenes en el Estado Mayor al inicio (del golpe) y llevados a lugares desconocidos", relató el militar sobre los dramáticos acontecimientos de las últimas horas.
"El presidente, el primer ministro y los ministros del Gobierno, todos se unieron al Ejército e impidieron el golpe. La nación salió a las calles para enfrentarse a los tanques y permitieron el golpe", agregó Dünar.
"Desafortunadamente Turquía fue testigo de un grupo que disparó contra su Parlamento, contra sus ciudadanos. Pero la nación no debe preocuparse: Turquía ha terminado con la época de los golpes", concluyó el jefe del Estado Mayor en funciones.
Durante unas horas, los golpistas, que llegaron a controlar la televisión estatal y lograron desplegar tropas en zonas estratégicas de las principales ciudades del país, aseguraron que habían tomado el poder, en detrimento del Gobierno democráticamente elegido, con el objetivo de “restablecer el orden constitucional, la democracia, los derechos humanos, las libertades y el imperio de la ley". Aviones de combate y helicópteros sobrevolaron a bajo altura la capital.
La confusión se ha mantenido desde un principio, cuando aviones de combate sobrevolaron Ankara sobre las nueve de la noche de ayer. En un primera comparecencia pública, hecha a través de una videollamada con el teléfono móvil de la presentadora de las noticias de la cadena CNN Türk, Erdogan hizo un llamamiento a los ciudadanos a tomar las calles, las plazas y los aeropuertos para mostrar la unidad y el poder del país.
Varios miles de personas se echaron a la calle, a pesar de que los militares habían anunciado un toque de queda a nivel nacional. “No hay mayor poder que el del pueblo”, dijo Erdogan. El jefe de Estado hizo un llamamiento a los militares a respetar la cadena de mando. Como presidente del país es el Comandante en jefe.
ATAQUE AL PARLAMENTO
En la asonada murieron 17 policías en enfrentamientos con el Ejército, aunque algunas fuentes informaron que 12 personas murieron en la explosión en el Parlamento. La Cámara fue blanco también de los disparos de tanques que rodearon el edificio. Poco después se escucharon dos fuertes explosiones en el centro de la capital y helicópteros de combate abrieron fuego contra el centro que alberga la Agencia Nacional de Inteligencia.
Para el secretario de prensa de la agencia turca de inteligencia (MIT), Nuh Yilmaz, la asonada ha sido dirigida por “un pequeño grupo de militares gülenistas (de la Gendarmería y las Fuerzas del Aire) que sabrían que serían relevados”, dijo en referencia al denominado Movimiento Gülen, liderado por el clérigo Fetullah Gülen, un antiguo aliado de Erdogan convertido en archienemigo y autoexiliado en Estados Unidos.
El Gobierno considera a este movimiento una organización terrorista con infiltrados en la magistratura, el aparato de seguridad y los medios de comunicación. Yilmaz comentó que calculaban que la situación estaría bajo control para esta mañana. Sin embargo, en el momento del cierre de esta edición, a pocas horas de la salida del sol, el ruido de munición y de aviones militares seguía haciendo eco en Estambul.
Según fuentes de la presidencia del país eurasiático, el comunicado de los militares, emitido por la televisión estatal TRT, no fue autorizado por la cadena de mando. Las mismas fuentes confirmó que “un avión de caza F16 derribó un helicóptero Sikorskytomado por los golpistas”, aunque no precisó más detalles. Durante un par de horas, TRT estuvo bajo control golpista, pero las fuerzas leales al Gobierno las lograron desalojar, siempre según la misma fuente.
CIERRE DEL AEROPUERTO
Durante el intento de golpe los aeropuertos permanecieron cerrados y no se permitió despegar a ningún aparato. Solo los vuelos ya en el aire fueron autorizados a aterrizar, al menos en Estambul. Las imágenes de televisión mostraron vehículos militares blindados en el Aeropuerto Internacional Atatürk de Estambul que comenzaron a retirarse pasada la 01:00 de la mañana hora local (una hora menos en España). Fuentes del Gobierno dijeron que se restablecería el tráfico aéreo en pocas horas.
Todos los partidos opositores se manifestaron en contra de la insurrección. En otro hecho insólito, las imágenes de televisión mostraron los habitualmente transitados puentes del Bósforo vacíos de vehículos. La Gendarmería los habría cortado al tráfico.
Por su parte, el expresidente turco Abdullah Gül aseguró que Turquía “no es un país latinoamericano ni africano” y que es “totalmente inaceptable ir en contra de la voluntad nacional”. También urgió a los militares a volver a los cuarteles. Y agregó: “Animo a la gente a que esté tranquila y evite enfrentamientos en su defensa de la democracia”.
Internacional
Obama y Merkel rechazan el golpe y apoyan al Gobierno turco "democráticamente elegido"
Redacción